La ensaladilla rusa es uno de esos platos que admite tantas versiones como cocineros. Basta con cambiar algunos de sus ingredientes habituales para conseguir una receta completamente diferente. Es lo que han hecho Irene Larraz y David García, responsables del perfil de Instagram @siempre.hambrientos, con una propuesta que han compartido en vídeo y que apuesta por una versión fresca, sencilla y rica en proteínas, perfecta para los días de calor.
Su versión sustituye buena parte de la patata por garbanzos cocidos, incorpora pechuga de pollo y elimina tanto el atún como la mayonesa convencional. La cremosidad llega mediante una salsa preparada con huevo cocido, mostaza, piparras, aceite de oliva y vinagre. El resultado se puede comer frío, llevar en un táper y preparar con antelación.
Además, este tipo de preparación permite adaptar fácilmente las cantidades al número de comensales y aprovechar ingredientes que suelen quedar abiertos en la nevera. Los garbanzos pueden utilizarse directamente de un bote, siempre que se escurran y enjuaguen bien, mientras que la patata y los huevos pueden cocerse con antelación.
También admite pequeños cambios según lo disponible: sustituir el cebollino por perejil, reducir el punto picante de las piparras o incorporar alguna verdura crujiente. Una fórmula especialmente cómoda cuando se busca resolver una comida completa sin pasar demasiado tiempo en la cocina.
La versión de ensaladilla que cambia las reglas con un ingrediente rico en proteínas
Desde Pamplona, Irene y David muestran recetas caseras y propuestas sencillas en las que suelen buscar alternativas prácticas para las comidas cotidianas.
En este caso, presentan el plato como una “ensaladilla con un punch de prote” y explican que puede comerse fría, a temperatura ambiente o utilizarse para preparar con antelación las comidas de varios días.
La elección de los garbanzos tiene interés más allá de cambiar el sabor. La Fundación Española de la Nutrición recuerda que las legumbres destacan por su contenido de proteínas vegetales, hidratos de carbono complejos y fibra, además de aportar minerales y vitaminas del grupo B.
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), por su parte, señala que las legumbres poseen un bajo contenido en grasas y un bajo índice glucémico y constituyen un alimento característico de la dieta mediterránea.
A estas proteínas vegetales se suman las procedentes del pollo y los huevos, de modo que la receta resulta especialmente saciante y puede funcionar como plato único.
El sencillo truco para hacer una ensaladilla cremosa sin usar una mayonesa convencional
Uno de los cambios más interesantes aparece en la salsa. En lugar de preparar una mayonesa con huevo crudo y una cantidad considerable de aceite, Irene utiliza dos huevos previamente cocidos.
Las yemas proporcionan parte de la textura cremosa y permiten emplear solamente una o dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra. A los huevos se añaden mostaza, pepinillo, piparras, vinagre y pimentón.
Las piparras, típicas especialmente del País Vasco y Navarra, proporcionan un punto ácido y ligeramente picante. La receta incorpora también tomate seco, cuyo sabor intenso contrasta con la suavidad de la patata y los garbanzos.
El resultado mantiene una de las características fundamentales de una buena ensaladilla -la textura cremosa- sin necesidad de recurrir a una mayonesa convencional.
Todos los ingredientes para preparar esta ensaladilla de garbanzos, pollo y huevo en casa
Para preparar esta versión de la ensaladilla para dos personas no hacen falta demasiados ingredientes. La base combina garbanzos cocidos, pollo, patata y tomate seco, mientras que la salsa se prepara con huevos cocidos, mostaza, pepinillos y un toque de piparra.
Para la ensaladilla:
- 200 g de garbanzos cocidos
- 80 g de pechuga de pollo cocida
- 125 g de patata cocida
- 2 pepinillos en vinagre
- 18 g de tomate seco
- Cebollino fresco al gusto
Para la salsa:
- 2 huevos cocidos
- 1 pepinillo en vinagre
- 2 piparras o guindillas
- 1 cucharadita de mostaza
- 1 o 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de vinagre
- 1/2 cucharadita de pimentón
- Sal al gusto
Así prepara Irene su ensaladilla de garbanzos con la salsa cremosa de huevo
Preparar esta ensaladilla es muy sencillo y apenas requiere tiempo. La clave está en hacer primero la salsa y después mezclar todos los ingredientes, procurando no aplastar demasiado los garbanzos y la patata para conservar una buena textura.
- Prepara la salsa: Introduce en una picadora los huevos cocidos y pelados, el pepinillo, las piparras, la mostaza, el aceite de oliva virgen extra, el vinagre, el pimentón y una pizca de sal. Tritura hasta obtener una crema homogénea. Si queda demasiado espesa, añade un poco de agua.
- Prepara la base: Pon los garbanzos cocidos y la patata en un bol y aplástalos ligeramente con un tenedor. No los conviertas en puré: algunos trozos enteros aportarán la textura característica de una buena ensaladilla.
- Añade el resto de ingredientes: Incorpora la pechuga de pollo desmenuzada, los pepinillos, el tomate seco y el cebollino, todo bien picado. Agrega después la salsa de huevo.
- Mezcla y deja enfriar: Remueve con cuidado hasta integrar todos los ingredientes. Prueba y ajusta de sal o vinagre si es necesario. Puedes servirla al momento, aunque unos minutos en la nevera ayudarán a que los sabores se mezclen mejor.
Además, esta receta demuestra que las legumbres no tienen por qué reservarse para los platos calientes. También son una opción muy versátil para preparar ensaladas y otras recetas frescas, especialmente durante los meses de calor.
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