A veces el cuerpo nos pide algo de chocolate, pero no apetece nada liarse con un postre complicado, encender el horno o llenar la cocina de trastos. Para esos momentos hay una opción facilísima: un pudin de chocolate bien cremoso, con un buen aporte de proteína, sin lácteos y con solo cuatro ingredientes. Lo curioso es que uno de esos ingredientes no suele verse en este tipo de postres. Nada de proteína en polvo, yogur griego o queso fresco: son huevos cocidos.
Puede parecer muy extraño de entrada, pero ahí está el truco. Al batirlos muy bien con el resto de cosas, se integran del todo y le dan al pudin un cuerpo suave y bien espeso. El cacao hace el resto, aportando ese sabor a chocolate intenso. Al final te queda una crema fría ideal para tener a mano en la nevera cuando te dé el gusanillo. Y lo mejor de todo: totalmente libre de leche, nata y demás lácteos.
Un pudin alto en proteína sin yogur ni leche
Cuando pensamos en un pudin de chocolate alto en proteína, es normal que imaginemos yogur griego, queso fresco batido, leche o incluso proteína en polvo. Sin embargo, esta receta prescinde de todos ellos y consigue buena parte de su aporte proteico gracias a un ingrediente mucho más sencillo: el huevo duro.
La preparación incluye seis huevos que primero se cuecen y después se trituran junto con bebida de almendras, cacao y edulcorante. De esta forma, los huevos no solo aportan proteína, sino que también ayudan a dar cuerpo y una textura cremosa al pudin, sin necesidad de recurrir a lácteos.
La bebida de almendras sustituye a la leche y le da el toque líquido que necesitan los huevos y el cacao para convertirse en una crema bien suave. Así te queda un postre sin lácteos, súper fácil, con pocos ingredientes y con un buen aporte de proteína sin tener que añadirle polvos ni suplementos.
Y lo mejor es que aunque sabemos desde el principio que lleva huevo, al verlo convertido en esa cremita de chocolate no te crees para nada que sea justo el huevo el que le da esa textura tan rica y casi toda la proteína.
¿Se nota el sabor del huevo?
Esta es seguramente la duda que nos asalta en cuanto descubrimos el ingrediente secreto. Porque una cosa es saber que lleva huevo y otra imaginar cómo puede funcionar en un postre de chocolate.
La clave está en triturarlo muy bien y conseguir una crema completamente homogénea. El cacao, además, aporta suficiente intensidad para que el resultado tenga un marcado sabor a chocolate.
También es importante no cocer los huevos en exceso, ya que una cocción demasiado prolongada puede hacer que tengan un aroma más fuerte, algo que no es muy agradable en una preparación dulce. Una vez triturados con el resto de ingredientes y bien fríos, el objetivo es que el huevo pase a un segundo plano y que el chocolate sea el verdadero protagonista de cada cucharada.
Cómo preparar este pudin de chocolate con solo 4 ingredientes
La lista de la compra es sorprendentemente corta:
- 6 huevos grandes
- 180 ml de bebida de almendras sin azúcar
- 30-35 g de cacao puro en polvo
- 70 g de edulcorante granulado
La leche de almendras reemplaza a la de vaca para que sea un postre sin lácteos. Si usas una que tenga sabor a vainilla, le da un toque riquísimo que combina genial con el cacao. Como no usamos chocolate derretido, conviene elegir uno puro e intenso para que le dé todo el sabor a la mezcla y el edulcorante lo puedes poner a tu gusto. Como el cacao puro es bastante amargo, vale la pena probar la crema antes de meterla a la nevera para ajustar el dulzor si te pide un poco más.
Preparación
Lo primero es cocer los huevos. Una vez listos, se enfrían completamente, se pelan y se dejan preparados para triturar. Después se colocan en el vaso de una batidora junto con la bebida de almendras. Hay que triturar durante unos minutos hasta conseguir una mezcla completamente lisa. Este paso es importante: cuanto más fina quede la crema, menos posibilidades tendremos de notar la textura o el sabor del huevo.
Cuando los huevos estén bien integrados, añadimos el cacao y el edulcorante y volvemos a triturar hasta conseguir una crema uniforme, sin grumos y de un intenso color chocolate. En este momento podemos probarla y ajustar el dulzor. Si nos gusta el chocolate con un sabor más potente, podemos añadir algo más de cacao; si preferimos un resultado más dulce, aumentamos ligeramente el edulcorante. Después solo tenemos que repartir la crema en recipientes individuales y llevarlos a la nevera.
Un par de horas de frío y el pudin estará listo para comer
Aunque al terminar de triturarlo ya tendremos una crema bastante espesa, el frío es el último paso para conseguir la textura de pudin.
Lo ideal es dejar los recipientes en la nevera durante al menos dos horas. El reposo hará que la mezcla se enfríe bien y adquiera una consistencia más firme y agradable.
Puedes prepararlo con antelación y tenerlo listo para cuando te entre el antojo. Da un gusto enorme abrir la nevera y ver que ya tienes el postre esperándote.
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