Si hay un plato capaz de convertir unos ingredientes sencillos en una comida de domingo, es este arroz meloso con pollo y setas. Queda jugoso, cremoso en su justa medida y con un caldo lleno de sabor gracias al sofrito, el pollo y las setas. La textura es su gran atractivo, no llega a ser un risotto, pero tampoco es un arroz seco. El grano queda tierno y rodeado de un caldo ligeramente ligado que hace que cada cucharada sea sabrosa y reconfortante.
Además, para que quede en su punto solo hay que respetar el orden de los pasos y controlar bien el caldo y el tiempo de cocción. Es una receta perfecta para compartir en familia y una buena alternativa al clásico arroz con pollo cuando te apetece preparar algo diferente.
Corta el pollo en cubos de tamaño similar para que se cocinen de forma uniforme.
Calienta el aceite de oliva en una cazuela amplia y sazona con sal, tomillo y pimienta, cocina el pollo durante unos minutos hasta que tome color dorado por todos sus lados. No es necesario cocinarlo por completo en este momento. Retíralo y reserva.
Corta finamente la cebolla morada, el pimentón, el ajo y ralla los tomates. En la misma cazuela añade la cebolla picada finamente y cocina a fuego medio hasta que quede transparente y ligeramente caramelizada. Luego incorpora el ajo picado y pimentón, cocina durante un minuto más, removiendo constantemente para evitar que se queme.
Limpia las setas con un paño húmedo y córtalas en trozos medianos. Cocínalas durante unos minutos hasta que pierdan parte de su agua y comiencen a dorarse.
Agrega el pollo, vierte el vino blanco y cocina un par de minutos para que el alcohol se evapore por completo.
Añade el tomate rallado y cocina unos minutos más hasta obtener un sofrito concentrado.
Agrega el arroz a la cazuela junto con el arroz. Remueve durante un par de minutos para nacarar ligeramente los granos y conseguir que absorban mejor todos los sabores.
Añade el caldo de pollo bien caliente y remueve para repartir los ingredientes de manera uniforme.
Cocina el arroz a fuego medio durante unos 16 a 18 minutos aproximadamente, puedes remover un par de veces para evitar que se pegue. Cuando el arroz esté al dente y conserve una textura cremosa, retira la cazuela del fuego. Déjalo reposar entre tres y cinco minutos antes de servir para que termine de asentarse.
Truco: Si observas que necesita un poco más de líquido antes de finalizar la cocción, añade un poco más de caldo caliente, nunca frío, para mantener la temperatura y la cocción constante.
El arroz meloso con pollo y setas es una receta perfecta para quienes buscan un plato completo, reconfortante y lleno de sabor. Es muy versátil y puede adaptarlo fácilmente incorporando otras verduras o diferentes tipos de setas, con un caldo sedoso y un sabor que hará que todos quieran repetir.
Si te ha gustado la receta de Arroz meloso con pollo y setas: un plato casero, saludable y lleno de sabor, te sugerimos que entres en nuestra categoría de Recetas de arroces caldosos.
- Utiliza arroz redondo, ya que absorbe mejor el caldo y libera parte de su almidón, aportando la textura melosa característica.
- Mantén siempre el caldo caliente antes de incorporarlo. Añadir caldo frío interrumpe la cocción y puede afectar la textura final.
- Controla la cantidad de líquido. Un arroz meloso necesita más caldo que un arroz seco, pero menos que una sopa. Si hace falta añadir más, hazlo poco a poco.
- Cocina el arroz a fuego medio para que absorba el caldo de forma gradual y uniforme.
- Respeta el tiempo de cocción recomendado por el fabricante del arroz y prueba el grano unos minutos antes de terminar para comprobar su punto.
- Deja reposar el arroz unos minutos antes de servir. Durante ese tiempo terminará de absorber parte del caldo y alcanzará la textura ideal.
- Sirve el arroz inmediatamente después del reposo. Si permanece demasiado tiempo en la cazuela, seguirá absorbiendo líquido y perderá su característica textura melosa
Valor nutricional
(por unidad)
- Calorías: 277,5 kcal
- Proteínas: 18 g
- Grasas: 2 g
- Carbohidratos: 46 g
- Fibra: 1,9 g