Receta de Banitsa búlgara: el pastel salado de masa filo con un cremoso relleno de queso

Receta de Banitsa búlgara: el pastel salado de masa filo con un cremoso relleno de queso

La banitsa es una de las recetas más emblemáticas de Bulgaria. Y es que uno de los aspectos que más enamoran de este pastel es su textura crujiente, formada por finas capas de masa filo que, al hornearse, quedan ligeras, hojaldradas y doradas. Estas envuelven un relleno cremoso de queso blanco salado, un ingrediente muy típico de la gastronomía búlgara que aporta un delicioso contraste entre el exterior crujiente y el interior suave.

El resultado es un pastel lleno de sabor, con una combinación de texturas que lo hace especialmente apetecible. La banitsa se disfruta sobre todo recién salida del horno, cuando la masa está en su punto más crujiente y el queso conserva toda su cremosidad. Es habitual servirla en el desayuno o como tentempié a cualquier hora del día, acompañada de una bebida caliente o de un yogur.

1 unidad 45m Dificultad baja
Características adicionales: Coste barato, Receta tradicional de Bulgaria
Ingredientes:
  • Para el relleno:
Cómo hacer Banitsa búlgara: el pastel salado de masa filo con un cremoso relleno de queso:
1

Empieza preparando el relleno. Para ello, desmenuza el queso blanco en salmuera en un bol. El más tradicional para esta receta es el sirene búlgaro, aunque también puedes sustituirlo por queso feta, telemea o incluso queso de cabra. Añade los huevos y el yogur cremoso; una variedad tipo griego funciona muy bien por su textura y sabor.

2

Mezcla hasta integrar todos los ingredientes. Si notas que la preparación está demasiado densa, incorpora un pequeño chorro de leche. La idea es obtener una crema ligeramente líquida. Si no utilizas un queso en salmuera especialmente salado, puedes añadir una pizca de sal para potenciar el sabor. Reserva.

3

Sobre una mesa de trabajo limpia, extiende una hoja de masa filo y, con ayuda de una brocha de cocina, pincela toda la superficie con mantequilla derretida, pega encima otra hoja de masa filo y pincela nuevamente la superficie.

4

Con una cuchara, distribuye una porción de la crema de queso sobre toda la hoja. No es necesario hacerlo de manera perfectamente uniforme; simplemente utiliza el dorso de la cuchara para extender el relleno de forma rústica, dejando una fina capa sobre la superficie.

5

Comienza a enrollar la masa desde el lado más ancho hasta obtener un rollo largo.

6

Enrolla ese cilindro sobre sí mismo para formar una espiral.

7

Colócalo en un molde redondo previamente forrado con papel manteca o vegetal; o puedes utilizar un aro de repostería apoyado sobre una placa cubierta con un tapete de silicona o papel manteca.

8

Repite el mismo procedimiento con más hojas de masa filo. A medida que formes cada nuevo rollo, colócalo alrededor de la espiral inicial para ir ampliando su tamaño y conseguir la característica forma circular.

9

Pincela la superficie con el resto de la mantequilla derretida para favorecer un dorado uniforme y una textura aún más crujiente. Hornea a 200 °C durante aproximadamente 20 minutos o hasta que la superficie esté bien dorada. Retira del horno, deja reposar unos minutos. ¡A disfrutar!

Si te ha gustado la receta de Banitsa búlgara: el pastel salado de masa filo con un cremoso relleno de queso, te sugerimos que entres en nuestra categoría de Recetas de bollería.

Cómo conseguir una banitsa crujiente y jugosa

La clave y el encanto de una buena banitsa están en el equilibrio entre una masa bien crujiente y un interior suave y jugoso. Para lograrlo, utiliza suficiente mantequilla derretida entre las capas de masa filo. Su función es separar las hojas de masa para que, durante el horneado, se formen capas ligeras, quebradizas y ligeramente hojaldradas.

Por ello, también es importante no apretar demasiado los rollos al formar la espiral. De esta manera, el aire caliente puede circular entre las capas de masa, favoreciendo una cocción uniforme y permitiendo que el relleno permanezca cremoso.

Además, la temperatura alta cumple un papel fundamental. Al hornearse rápidamente, la superficie se dora y se vuelve crujiente antes de que la humedad del relleno tenga tiempo de evaporarse por completo.

Valor nutricional

(por unidad)

  • Calorías: 2,62 kcal
  • Proteínas: 99,5 g
  • Grasas: 172,9 g
  • Carbohidratos: 167,1 g
  • Fibra: 5,5 g