Además de las clásicas torrijas o la leche frita, los buñuelos son otro de los dulces más típicos de Semana Santa, y esta versión con calabaza es una de las más fáciles y esponjosas que puedes preparar en casa. Con solo 3 ingredientes conseguirás unos buñuelos dorados, tiernos por dentro y perfectos para disfrutar en familia.
La calabaza aparece en los buñuelos desde hace siglos porque era un ingrediente abundante, económico y fácil de conservar en las cocinas rurales. Su pulpa suave aporta humedad natural a la masa, un dulzor ligero y un color dorado muy apetecible. Descubre, a continuación, cómo hacer buñuelos de calabaza con 3 ingredientes, una receta de lo más sencilla, rápida y deliciosa.
Prepara un puré de calabaza. Para hacerlo, corta la calabaza en cubos medianos y retírales la cáscara y las semillas. Coloca los cubos en una olla con abundante agua y cuécelos hasta que estén suaves. Para comprobar que están listos, pincha un cubo con un palillo: si entra sin resistencia, ya puedes retirarlos. Luego, escurre el agua y aplasta la calabaza hasta obtener un puré uniforme.
Coloca el puré de calabaza en un bol, añade la harina y el aceite de oliva y mezcla bien con la ayuda de una espátula.
Si es necesario, amasa la mezcla con las manos hasta que se forme una pasta homogénea y suave.
Divide la masa en porciones iguales y forma bolitas con las manos.
Haz un agujero en el centro de cada una de las bolas y ábrelo un poco para que el buñuelo se cocine por completo. Aplástalos ligeramente para que se frían de manera pareja.
Fríe los buñuelos inmediatamente por ambos lados en abundante aceite caliente, así se doran rápido y se cocinan bien por dentro. Además, cuanto más aceite haya, menos absorberán y no quedarán tan grasosos. Cuando estén dorados, retíralos del aceite y déjalos escurrir sobre una bandeja con papel absorbente.
Después ya puedes disfrutar de estos buñuelos de calabaza y convertirlos en dulces o salados. Si los quieres dulces, pásalos por azúcar granulada o báñalos con miel. Si los prefieres salados, acompáñalos con guacamole, una salsa de queso o una salsa de tomate. Incluso puedes prepararlos con harina común (sin leudante) y estirar la masa sobre una superficie enharinada para hacer láminas finas tipo chips, aunque quedarán más crujientes en los bordes que en el centro.
Si te ha gustado la receta de Buñuelos de calabaza con 3 ingredientes: el dulce de Semana Santa que se deshace en la boca y se hace en 10 minutos, te sugerimos que entres en nuestra categoría de Recetas de bollería.
Si quieres que tus buñuelos queden aireados por dentro y ligeros por fuera, hay que usar un par de ingredientes más. La clave está en usar levadura porque es la que crea esa miga suave gracias a los gases que libera durante la fermentación, igual que ocurre en el pan.
Para lograrlo, mezcla 250 g de puré de calabaza con 30 ml de agua o leche tibia y añade 5 g de levadura seca (o 12 g de levadura fresca). Deja que la levadura se active unos minutos y luego incorpora 120–150 g de harina de trigo, mezclando hasta obtener una masa suave y ligeramente pegajosa. Si quieres que la miga tenga un toque dulce, agrega 50 g de azúcar en este punto.
El otro secreto está en la fritura: usa abundante aceite caliente, alrededor de 170–175 °C. Con suficiente aceite, los buñuelos flotan, se inflan rápido y absorben menos grasa. Si el aceite está frío o hay poca cantidad, la masa se hunde, tarda más en cocinarse y termina grasosa.
Valor nutricional
(por unidad)
- Calorías: 18,8 kcal
- Proteínas: 0,2 g
- Grasas: 1,5 g
- Carbohidratos: 1,2 g
- Fibra: 0,1 g