Receta de Carpaccio de calabacín con burrata y pesto: un entrante fresco, fácil y perfecto para el calor

Receta de Carpaccio de calabacín con burrata y pesto: un entrante fresco, fácil y perfecto para el calor

El carpaccio de calabacín con burrata y pesto es una creación que combina tradición italiana con innovación saludable. Inspirado en el clásico carpaccio veneciano, este plato sustituye las finas láminas de carne por calabacín, convirtiéndose en una opción ligera, perfecta para los días de verano.

La burrata aporta una textura cremosa que contrasta con la frescura del calabacín, mientras que el pesto añade un inconfundible sabor mediterráneo, aromático y un color de lo más vibrante.

4 comensales 30m Dificultad baja
Características adicionales: Coste barato, Receta sin gluten
Ingredientes:
  • Para el pesto:
Cómo hacer Carpaccio de calabacín con burrata y pesto: un entrante fresco, fácil y perfecto para el calor:
1

Para comenzar, coge un calabacín firme y de buen tamaño. Retira los extremos y córtalo en láminas finas de 3 milímetros de grosor. No es necesario que sean extremadamente delgadas, basta con que mantengan cierta consistencia. Puedes hacerlo con un cuchillo bien afilado o, si prefieres mayor precisión, utilizar una mandolina.

2

En una sartén coloca un buen chorro de aceite de oliva y caliéntalo a fuego medio. Añade las láminas de calabacín una a una, cuidando que no se superpongan. Déjalas dorar durante un par de minutos y voltéalas para que el otro lado también adquiera un tono ligeramente dorado.

3

Una vez listas, retíralas y colócalas en un plato amplio, superponiéndolas suavemente hasta cubrir toda la superficie.

4

Para hacer la salsa pesto, en el vaso de la licuadora coloca hojas frescas de albahaca, piñones (o, si no los consigues, nueces u otro fruto seco), queso parmesano, los dientes de ajo, sal al gusto y aceite de oliva en cantidad suficiente para que la mezcla se emulsione.

5

Tritura hasta obtener una salsa cremosa y aromática; si prefieres una textura más rústica, utiliza un procesador de alimentos y detén el licuado cuando los ingredientes estén finamente picados.

6

Decora las láminas de calabacín con esta salsa, distribuyéndola en hilos o pequeños toques para que cada bocado tenga sabor. Puedes añadir más queso rallado por encima, frutos secos troceados y algunos tomates cherry cortados en mitades para aportar color y frescura.

7

Finalmente, coloca en el centro del plato la burrata entera. Al servir, se puede abrir suavemente para que su interior cremoso se funda con el calabacín y el pesto. ¡Buen provecho!

Si te ha gustado la receta de Carpaccio de calabacín con burrata y pesto: un entrante fresco, fácil y perfecto para el calor, te sugerimos que entres en nuestra categoría de Recetas de calabacín.

Cómo cortar el calabacín muy fino sin que se rompa y cómo darle sabor

Para cortar el calabacín muy fino sin que se rompa, lo primero es contar con un cuchillo bien afilado. Lo ideal es obtener rodajas de unos 3 milímetros de grosor, ya que así se logra un corte prolijo y manejable. Hazlo con calma y precisión: si cortas demasiado rápido, algunas piezas pueden quedar partidas o desiguales. Si prefieres mayor uniformidad, utiliza una mandolina, ajustándola correctamente para que todas las rodajas tengan el mismo grosor. Pasa el calabacín con cuidado en cada movimiento para evitar que se quiebre y conseguir láminas perfectas.

Para darles sabor, espolvorea sal sobre las rodajas de calabacín cuando ya estén doradas en la sartén. Es fundamental hacerlo a fuego alto y solo durante un par de minutos: así se evita que liberen demasiado líquido, no se sancochen y conserven su forma y textura sin deshacerse.

Valor nutricional

(por comensal)

  • Calorías: 0,3 ,200 kcal
  • Proteínas: 1 g
  • Grasas: 27,5 g
  • Carbohidratos: 7,5 g
  • Fibra: 2 g