La crema de espárragos trigueros es una de esas recetas que combinan a la perfección lo sencillo con lo sofisticado. Su textura aterciopelada y su sabor delicado, con un toque ligeramente herbal, la convierten en una opción ideal tanto para una comida ligera como para un entrante elegante.
Los espárragos trigueros (verdes) aportan un sabor más intenso y fresco que los blancos, además de un color vibrante que hace el plato aún más apetecible. Siguiendo unos pasos sencillos, puedes conseguir una crema equilibrada, sin amargor y con una textura perfecta, ideal para los días fríos, para acompañar una cena especial o simplemente para disfrutar de un plato saludable pero riquísimo. Te enseñamos el paso a paso para preparar una deliciosa crema de espárragos trigueros en casa.
Lava la cebolla y el puerro, córtalos finamente.
Lava bien los espárragos trigueros y corta la parte más dura del tallo (esa parte fibrosa que suele ser más clara). Luego, trocea el resto en segmentos de unos 2–3 cm.
Truco: Si quieres darle un toque más gourmet, reserva algunas puntas para decorar al final.
Pela la patata y córtala en cubos pequeños, de esta manera se cocinará más rápido.
En una olla mediana, añade una cucharada del aceite de oliva y sofríe la cebolla durante unos 5 minutos a fuego medio hasta que esté transparente. Agrega el puerro y cocina un minuto más, vigilando que no se queme.
Añade la patata a la olla junto con los espárragos troceados. Agrega sal y pimienta, remueve todo durante un par de minutos para integrar sabores.
Vierte el caldo de verduras caliente hasta cubrir todos los ingredientes(también puedes usar agua en lugar del caldo).
Lleva a ebullición, luego baja el fuego y cocina tapado durante unos 15–20 minutos, o hasta que la patata y los espárragos estén bien blandos.
Retira del fuego y tritura todo con una batidora de mano o en una licuadora hasta obtener una textura suave y homogénea. Si la notas muy espesa, puedes añadir un poco más de caldo o agua caliente.
La crema de espárragos trigueros es una receta versátil, nutritiva y muy fácil de adaptar a distintos gustos. Sírvela caliente, decorando con las puntas de espárragos reservadas, un chorrito de aceite de oliva y queso rallado o picatostes crujientes como acompañantes.
Si te ha gustado la receta de Crema de espárragos trigueros: sana, rápida y deliciosa, te sugerimos que entres en nuestra categoría de Recetas de cremas.
Puedes ajustarla a tu gusto: más ligera o más cremosa, y siempre será una opción elegante y reconfortante. Además, es perfecta para transformar ingredientes sencillos en un plato lleno de sabor y buena textura. Si nunca la has preparado, merece mucho la pena intentarlo.
Algunos puntos clave para que te quede perfecta:
- Evita el amargor: no utilices la parte dura del espárrago, ya que aporta un sabor amargo y una textura fibrosa poco agradable.
- Controla la textura: la patata es clave para dar cuerpo sin necesidad de añadir nata. Si prefieres una versión más ligera, úsala y reduce la nata o elimínala por completo.
- Consigue la máxima suavidad: si buscas una textura tipo restaurante, pasa la crema por un colador fino después de triturarla.
- No sobrecocines los espárragos: cocinarlos en exceso hace que pierdan color y frescura. En cuanto estén tiernos, están listos.
- Potencia el sabor: saltea ligeramente los espárragos antes de hervirlos para intensificar su sabor.
- Usa buenos ingredientes: una crema mejora muchísimo con un caldo de calidad; si es casero, mejor aún.
- Dale el toque final: un chorrito de aceite de oliva o unas gotas de limón al servir realzan muchísimo el sabor.
Valor nutricional
(por unidad)
- Calorías: 225 kcal
- Proteínas: 5 g
- Grasas: 1 g
- Carbohidratos: 25 g
- Fibra: 7,5 g