La crema de remolacha y manzana es una combinación sorprendente que une el sabor dulce y terroso de la remolacha con el toque fresco y afrutado de la manzana. El resultado es una receta suave, cremosa y llena de color, perfecta para disfrutar de platos saludables sin renunciar al sabor. Además de ser reconfortante y ligera, esta crema destaca por su riqueza en antioxidantes, fibra y vitaminas, convirtiéndose en una opción ideal para cuidar la alimentación de forma deliciosa.
Perfecta tanto para los días fríos como para servir templada o fría en épocas más cálidas, esta receta es una propuesta diferente, nutritiva y muy fácil de preparar para dar un toque creativo a cualquier menú.
Corta la cebolla en cubos, aunque si prefieres puedes hacerlo en pedazos irregulares y más grandes, ya que al final todo se triturará. Haz lo mismo con las remolachas, las manzanas y la zanahoria, procurando que queden en trozos medianos. No es necesario que sean cortes perfectos, lo importante es que se cocinen de manera uniforme.
En una olla o sartén, sofríe la cebolla con un chorro de aceite de oliva y sal hasta que se caramelice.
Agrega la zanahoria, la remolacha y la manzana y vuelve a remover durante un par de minutos. Este paso ayuda a que los vegetales se caramelicen y desarrollen un sabor más profundo.
Vierte el caldo de verduras hasta cubrir los ingredientes. Si prefieres, puedes usar caldo de pollo, y en caso de no tener, simplemente añade agua. Deja que hierva suavemente durante unos veinte minutos o hasta que al pinchar las remolachas notes que están tiernas.
Cuando todo esté bien cocido, pasa la mezcla al vaso de la licuadora o utiliza un procesador de alimentos. Tritura hasta obtener una crema homogénea y suave. Devuelve la crema a la olla y rectifica la sazón con sal al gusto y ajo en polvo. Si quieres darle un toque más aromático, añade hierbas secas como perejil o tomillo. Si no te agrada la textura de las hierbas dentro de la crema, puedes licuarlas junto con los vegetales para que se integren por completo.
Sirve la crema caliente en un bol hondo. Decora la superficie con un hilo de crema de leche y, si lo deseas, unas rodajas finas de manzana. ¡Buen provecho!
Si te ha gustado la receta de Crema de remolacha y manzana: suave, deliciosa y llena de antioxidantes, te sugerimos que entres en nuestra categoría de Recetas de cremas.
El dulzor natural de esta crema proviene de las hortalizas y frutas que la componen. La cebolla, al caramelizarse, se vuelve más dulce; la zanahoria y la remolacha tienen un alto contenido de azúcares; y la manzana también refuerza el dulzor.
Para que el resultado no sea empalagoso, es importante cocinar todos estos ingredientes en un buen caldo de verduras o de pollo, que aporta más sabor y profundidad.
La sal también cumple un papel clave, ya que ayuda a resaltar los matices y a contrarrestar todo el dulzor.
Finalmente, incorporar un chorro de crema de leche al servir equilibra la preparación y suaviza los sabores.
Valor nutricional
(por comensal)
- Calorías: 17 kcal
- Proteínas: 2,5 g
- Grasas: 7,5 g
- Carbohidratos: 22,5 g
- Fibra: 5 g