Si buscas un postre rápido y elegante, esta tarta de queso en vaso es la mejor opción. Con pocos ingredientes y pasos sencillos, podrás crear porciones individuales que combinan lo crujiente de la base con la suavidad y cremosidad de la mezcla, con un toque frutal final muy fresco.
Es un postre versátil, que puedes preparar para sorprender a tus invitados en una comida o cena especial o para darte un capricho durante la semana. Además, al servirse en vaso, su presentación es muy atractiva, por lo que es un postre visualmente irresistible que dan ganas de probarlo al instante. Descubre, a continuación, cómo hacer esta tarta de queso en vaso, es rápida y no necesita horno, por lo que podrás prepararla en muy pocos minutos.
- Para la base:
- Para el relleno:
Coloca las galletas de vainilla en un procesador de alimentos para triturarlas. Si no tienes procesador, puedes ponerlas dentro de una bolsa con cierre y aplastarlas con un rodillo hasta que queden bien pulverizadas.
Coloca estas galletas molidas en un bowl junto con la mantequilla derretida y mezcla hasta formar una masa compacta. Vierte esta base en copas pequeñas, presionando ligeramente para que quede firme.
En otro bowl, coloca el queso crema a temperatura ambiente y bátelo hasta obtener una crema suave y untuosa. Seguidamente, añade el azúcar impalpable para endulzar.
En este momento puedes aromatizar con ralladura y jugo de limón para un toque fresco, o con esencia de vainilla si prefieres un sabor más dulce y neutro. Mezcla bien hasta que todo se integre.
Aparte, bate la crema de leche hasta que se formen picos suaves. Cuando los tengas, deja de batir inmediatamente e incorpora esta crema a la mezcla de queso crema y azúcar. Mezcla solo lo necesario para integrar ambas texturas; no sobrebatas, ya que la crema de leche podría cortarse.
Vierte esta crema de cheesecake en las copas sobre la base de galleta y da pequeños golpecitos a las copas para alisar la superficie.
Para terminar, decora con mermelada de frutas como fresas, frutos rojos o maracuyá. También puedes optar por cremas dulces como dulce de leche, salsa de caramelo o chocolate.
Refrigera la tarta de queso en vaso unas dos horas y ya estará lista para servir. ¡A disfrutar!
Si te ha gustado la receta de La tarta de queso en vaso fácil y perfecta para cualquier ocasión: cremosa, rápida y sin horno, te sugerimos que entres en nuestra categoría de Recetas de tartas.
Al tratarse de una receta sencilla y con pocos ingredientes, lo ideal es primar la calidad de los productos para que, así, el sabor final sea mucho más irresistible. Por ejemplo, en lugar de usar una mermelada de fresa comercial, puedes preparar una mermelada casera con fresas frescas o incluso congeladas. Basta con cocinarlas en una cacerola con un poco de agua hasta que se ablanden, triturarlas y devolver el puré al fuego para que espese. Endulza al gusto y agrega una gotas de zumo de limón al final para potenciar su sabor.
Deja que la mermelada se enfríe y úsala para decorar las copas, junto con trozos de fruta fresca.
Otra idea es variar la base: no tienes que usar solo galletas de vainilla, también puedes elegir aquellas que más te gusten, como galletas Oreo, de chocolate o incluso de naranja. Incorporar pequeños trozos de estas galletas dentro de la crema de queso aportará textura y sorpresa en cada cucharada, haciendo que cada vaso sea único.
Valor nutricional
(por comensal)
- Calorías: 46 kcal
- Proteínas: 4,7 g
- Grasas: 35 g
- Carbohidratos: 31,7 g
- Fibra: 0,3 g