El pad thai es uno de los platos más emblemáticos de la cocina tailandesa. Se trata de un salteado de fideos de arroz que combina texturas y sabores intensos, logrando un equilibrio único entre lo dulce, ácido, salado y picante.
En su versión más tradicional suele prepararse con langostinos, tofu, huevo, brotes de soja y cacahuetes, todo envuelto en una salsa de tamarindo. No obstante, esta versión es más accesible y fácil de preparar en casa sin perder la esencia del pad thai. Además, permite adaptar los ingredientes según lo que tengamos en la nevera, añadiendo más verduras o ajustando la cantidad de picante al gusto.
Empieza preparando los vegetales. Pela las zanahorias, corta los extremos y divídelas en dos o tres partes según su tamaño. Luego corta cada pieza en láminas de medio centímetro de grosor y, apoyándolas sobre la tabla, corta tiras finas.
Para la cebolla, retira los extremos, pártela por la mitad y corta en gajos o tiras de aproximadamente un centímetro.
Realiza el mismo corte con el pimiento: corta los extremos, ábrelo por la mitad, retira semillas y venas, y corta en tiras delgadas del mismo tamaño que la zanahoria y la cebolla.
Pon a calentar una olla con abundante agua. Cuando rompa a hervir, apaga el fuego y sumerge los fideos de arroz. Remueve y deja reposar unos 10 minutos, hasta que estén blandos pero todavía firmes. Recuerda que terminarán de cocinarse directamente en el wok junto con la salsa y los demás ingredientes.
Corta la pechuga de pollo en cubos. Para hacerlo, primero corta tiras de unos dos dedos de grosor y luego divide esas tiras en cubos del mismo tamaño. Salpimienta y reserva.
En una sartén amplia o un wok, vierte un buen chorro de aceite y coloca el pollo a fuego alto. Déjalo dorar sin removerlo para que no suelte jugo. Cuando tome color por un lado, voltéalo para que se doren por todas las caras. Luego, reserva aparte.
En la misma sartén añade un poco más de aceite y coloca las zanahorias. Saltea durante un par de minutos, ya que son el vegetal más duro.
Incorpora el pimiento y la cebolla, y continúa salteando unos minutos más.
Agrega los fideos hidratados al wok y devuelve el pollo.
Para la salsa, vierte la salsa de soja, salsa de pescado, pasta de tamarindo, jengibre rallado y el chile. Refuerza el sabor con una pizca de sal, una cucharada de azúcar y para darle jugosidad añade un par de cucharones del agua caliente de los fideos.
Remueve con cuidado, rectifica la sazón y termina el plato incorporando brotes de soja. Si prefieres un pad thai más tradicional, añade cacahuetes tostados y picados al final. Sirve de inmediato y buen provecho.
Si te ha gustado la receta de Pad thai de pollo y verduras: así puedes preparar en casa el famoso plato tailandés de forma fácil, te sugerimos que entres en nuestra categoría de Recetas de fideos.
El secreto de un buen pad thai está en el equilibrio de sabores y en la técnica del salteado. Usa siempre el wok o una sartén muy caliente para que los ingredientes se cocinen rápido y sea más fácil de saltear.
Otro truco es ajustar la salsa a tu gusto. Prueba y personaliza la salsa hasta que logres el equilibrio entre lo dulce, lo ácido, lo salado y lo picante. Para hacerlo con más control, mezcla previamente los ingredientes de la salsa en un recipiente y define tu propio estilo. Así evitas que los vegetales y el pollo se sobrecocinen mientras rectificas el sabor directamente en la sartén. De esta manera, cuando viertas la salsa ya estará equilibrada y lista para impregnar los fideos.
Valor nutricional
(por comensal)
- Calorías: 422,5 kcal
- Proteínas: 21,3 g
- Grasas: 1 g
- Carbohidratos: 62 g
- Fibra: 4,5 g