Receta de Panecillos de leche: fáciles, tiernos y muy esponjosos

Receta de Panecillos de leche: fáciles, tiernos y muy esponjosos

Los panecillos de leche son uno de esos clásicos de la panadería que siempre nos roban la atención por ser suaves, esponjosos y delicados. Además, tienen un sabor equilibrado que combina perfectamente tanto con rellenos dulces como salados, ya que no tienen un sabor marcado.

Puedes disfrutarlos con mantequilla, mermelada o chocolate, pero también rellenarlos con queso, jamón o cualquier ingrediente salado. Precisamente, su sabor suave y equilibrado es lo que los convierte en una opción tan versátil para desayunos, meriendas o incluso para preparar pequeños bocadillos.

8 unidades 2h 30m Dificultad media
Características adicionales: Coste barato
Ingredientes:
Cómo hacer Panecillos de leche: fáciles, tiernos y muy esponjosos:
1

Coloca en el bol de la batidora todos los ingredientes secos: la harina, la levadura seca, la sal y el azúcar. Remueve ligeramente para distribuirlos de manera uniforme. A continuación, vierte los ingredientes líquidos, que son la leche tibia, el huevo y la miel.

2

Comienza a mezclar utilizando el accesorio de gancho hasta que todos los ingredientes se integren y se forme una masa homogénea.

3

Agrega la mantequilla mientras la batidora está en movimiento a máxima velocidad y continúa amasando durante aproximadamente 10 minutos de forma continua, o hasta desarrollar correctamente el gluten. Para comprobarlo, retira un pequeño trozo de masa y estíralo cuidadosamente; deberás obtener una película fina y translúcida que no se rompa con facilidad.

4

Retira la masa de la batidora, bolea suavemente y colócala dentro de un bol ligeramente engrasado. Cubre con papel film o con un paño húmedo y deja reposar durante aproximadamente 1 hora en un lugar cálido o hasta que duplique su volumen.

5

Transcurrido el tiempo de reposo, coloca la masa sobre la mesa de trabajo y desgasifícala presionándola suavemente para expulsar el exceso de aire. Divide la masa en porciones de 60 gramos. A medida que las vayas pesando, mantenlas cubiertas con papel film o con un paño húmedo para evitar que se sequen y formen una costra en la superficie.

6

Bolea cada porción hasta obtener una esfera lisa, cubre y deja reposar durante unos 15 minutos para que el gluten se relaje y resulte más fácil darles forma.

7

Para formar los bollitos, aplasta cada bola con las manos hasta obtener un disco de aproximadamente un dedo de grosor. Comienza a enrollarlo y, cada vez que des una vuelta, presiona con la masa que queda en la base antes de seguir enrollando. Al mismo tiempo, ve doblando los extremos hacia el centro para conseguir un cilindro uniforme.

8

Al llegar al final, pellizca bien la unión para sellarla y evitar que se abra durante el horneado. Coloca los bollitos sobre una placa enmantecada o forrada con papel manteca, dejando espacio entre ellos. Cubre nuevamente y deja leudar hasta que hayan duplicado su volumen.

9

Realiza unos cortes superficiales en la superficie con una cuchilla bien afilada y luego barniza cuidadosamente con huevo batido. Hornea inmediatamente a 190 °C durante aproximadamente 20 minutos o hasta que los panecillos tengan un color dorado profundo. Retíralos del horno y déjalos enfriar sobre una rejilla. ¡A disfrutar!

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El truco para que queden tiernos y esponjosos

El secreto de unos buenos panecillos de leche está en desarrollar correctamente el gluten y respetar los tiempos de reposo. Un amasado adecuado permitirá formar una red de gluten capaz de retener los gases producidos durante la fermentación, dando como resultado una miga esponjosa, suave y con alvéolos uniformes.

También es importante no añadir harina de más durante el amasado. Aunque la masa pueda parecer algo pegajosa al principio, con el trabajo mecánico irá ganando cohesión a medida que el gluten se desarrolla, transformándose en una masa elástica, suave y cada vez menos pegajosa.

Por último, no apresures el leudado, ya que el tiempo siempre es relativo. Durante esta etapa, los panecillos aumentan de volumen y desarrollan una estructura más ligera. Hornearlos antes de tiempo dará una miga más compacta y menos aireada. Cuando los panecillos hayan duplicado su tamaño y se vean hinchados y ligeros, estarán listos para entrar al horno.

Valor nutricional

(por unidad)

  • Calorías: 229,8 kcal
  • Proteínas: 5,8 g
  • Grasas: 7,1 g
  • Carbohidratos: 35,2 g
  • Fibra: 1,5 g