Pequeños, dorados y cubiertos de piñones, los panellets de boniato son uno de esos dulces tradicionales que anuncian la llegada del otoño. En Cataluña es costumbre disfrutarlos durante la festividad de Todos los Santos, una celebración en la que familiares y amigos se reúnen para compartir castañas asadas, boniatos y estos característicos bocaditos de almendra.
Se trata de unos dulces suaves y tiernos por dentro, elaborados con almendra y boniato, que contrastan con una corteza crujiente de piñones tostados.
Empieza colocando en un bol la almendra molida o la harina de almendras. Añade el azúcar, las claras de huevo y los aromatizantes: la canela en polvo y la ralladura de limón, que aportará un aroma fresco y agradable a la masa.
Incorpora el puré de boniato. Para prepararlo, puedes hervir este tubérculo en abundante agua comenzando desde agua fría hasta que, al introducir un palillo o un cuchillo, este entre fácilmente. También puedes envolverlo en papel de aluminio y cocinarlo en el horno hasta que esté tierno. Una vez listo, pélalo y aplástalo mientras aún esté caliente, ya que resultará mucho más fácil. Procura retirar las partes más fibrosas si las hubiera y, si es necesario, pásalo por un tamiz para obtener un puré fino y uniforme.
Mezcla bien todos los ingredientes o amásalos con las manos hasta obtener una masa homogénea. Vuelve a colocarla en el bol y déjala reposar durante toda la noche o, como mínimo, durante 2 horas.
Para dar forma a los panellets, retira porciones de masa y forma un rollo. Córtalo en discos del mismo tamaño o, si lo prefieres, toma porciones individuales procurando que todas tengan un peso de 20 gramos aproximadamente. Después, dales forma de bola con las manos.
Sumerge las bolitas una a una en huevo batido y deja escurrir el exceso. Si prefieres, también puedes utilizar únicamente la clara o solo la yema.
Pasa cada panellet por un bol con piñones y hazlo rodar para que quede cubierto de manera uniforme. A continuación, colócalo entre las palmas de las manos y presiónalo suavemente para que los piñones se adhieran bien a la superficie. Si notas que aún se desprenden con facilidad, deja reposar los panellets unos minutos para que la capa exterior se vuelva más pegajosa.
Coloca los panellets sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal o un tapete de silicona. Con ayuda de una brocha, barniza la superficie con un poco más de yema para potenciar el color dorado durante la cocción.
Hornéalos a 180 °C durante unos 20 minutos o hasta que los piñones estén bien dorados. Retíralos del horno, deja que se enfríen y disfruta de estos deliciosos panellets caseros.
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Si hay un secreto para preparar unos buenos panellets de piñones, es conseguir que la cobertura quede bien adherida antes de hornearlos. Para lograrlo, el paso más importante es barnizar las bolitas de masa con huevo batido o, mejor aún, con yema, ya que actúa como un pegamento natural que ayuda a fijar los piñones a la superficie.
Una vez cubiertos, presiónalos suavemente entre las palmas de las manos para que los piñones se integren en la masa. Después, vuelve a barnizar la superficie con ayuda de una brocha, procurando que el huevo o la yema se distribuya entre los piñones sin desplazarlos. Este doble barnizado no solo ayuda a mantenerlos bien sujetos durante el horneado, sino que también aporta un acabado brillante y el color dorado.
Valor nutricional
(por unidad)
- Calorías: 128,7 kcal
- Proteínas: 2,7 g
- Grasas: 6,5 g
- Carbohidratos: 13,2 g
- Fibra: 1,4 g