Receta de Tarta de café sin horno: suave, cremosa y deliciosa

Receta de Tarta de café sin horno: suave, cremosa y deliciosa

Si eres amante del café y quieres agregar su sabor a un postre elegante sin complicarte con el horno, esta tarta se va a convertir en tu nueva favorita. Con su base de galletas y su relleno cremoso de café, es la receta perfecta para sorprender a cualquier cafetero.

Es una opción perfecta para preparar especialmente cuando tienes invitados en casa o buscas un postre diferente para poner el broche final a una comida. Además, su textura cremosa y su contraste con la base crujiente de galleta hacen que cada porción resulte irresistible. Si te gustan los postres de café, esta receta fácil y sin horno merece un sitio entre tus imprescindibles.

8 comensales 30m Dificultad baja
Características adicionales: Coste barato
Ingredientes:
  • Para la base:
  • Para el cremoso de café:
Cómo hacer Tarta de café sin horno: suave, cremosa y deliciosa:
1

Comienza preparando la base de la tarta. Coloca las galletas en un procesador de alimentos y tritúralas hasta pulverizarlas. También puedes hacerlo metiéndolas en una bolsa con cierre hermético y golpeándolas con un rodillo hasta obtener una textura arena gruesa.

2

Vierte este polvo de galletas en un bol, añade la mantequilla derretida y mezcla bien hasta que se integre y forme una pasta ligeramente arenosa.

3

Vierte la mezcla en un molde (de preferencia desmontable) o utiliza un aro circular de 18 cm forrado en la base con papel film. Presiona bien; puedes ayudarte con un vaso para compactar la base de manera uniforme. Si prefieres, también puedes cubrir las paredes del molde.

4

Para la crema de café, hidrata la gelatina neutra en polvo. Colócala en un recipiente, añade el agua fría y remueve ligeramente para eliminar los grumos. Verás cómo rápidamente empieza a hincharse; luego, déjala reposar durante al menos 10 minutos.

5

En una olla, vierte el café (si prefieres, puedes reemplazarlo por agua o leche con café soluble). Lleva al fuego, añade el azúcar y remueve hasta que se disuelva.

6

Incorpora el queso crema y remueve con un batidor de varillas hasta que se derrita. No dejes que hierva; simplemente busca que se funda para formar una crema homogénea y retírala del fuego inmediatamente.

7

Incorpora la masa de gelatina previamente hidratada y remueve para que se disuelva con el calor residual. Asegúrate de que la mezcla no supere los 60 °C, ya que las altas temperaturas destruyen la proteína de la gelatina y evitarán que la tarta cuaje. Luego, deja enfriar a temperatura ambiente.

8

Aparte, bate la crema de leche con un batidor de varillas hasta obtener picos suaves, sin mucha estructura. Para batirla más rápido, asegúrate de que esté bien fría.

9

Integra la crema semibatida a la crema de café en 2 o 3 tandas, mezclando con movimientos suaves hasta obtener una consistencia homogénea.

10

Vierte la crema sobre el molde con la base de galleta y refrigera durante toda la noche o hasta el día siguiente. Si prefieres, puedes reservar una pequeña porción de esta crema, añadirle cacao en polvo, mezclar bien y dejar refrigerar aparte durante toda la noche.

11

Al día siguiente, desmolda y decora. Si reservaste la crema con cacao, bátela bien hasta que vuelva a estar homogénea y distribúyela por encima con una manga pastelera. Puedes terminar decorando con virutas de chocolate o merengue. ¡A disfrutar!

Si te ha gustado la receta de Tarta de café sin horno: suave, cremosa y deliciosa, te sugerimos que entres en nuestra categoría de Recetas de tartas.

Consejos para potenciar el sabor del café sin que resulte demasiado intenso

Uno de los secretos más importantes es la elección del café. En lugar de usar café soluble (que suele ser muy ácido y fuerte), lo ideal es utilizar un café espresso recién extraído de granos de buena calidad. Busca granos con notas naturales a cacao y caramelo. El tueste medio aporta un perfil aromático profundo y equilibrado que combina con los lácteos.

Asimismo, asegúrate de que los granos no hayan sido tostados con azúcar añadida. Durante el tostado industrial, ese azúcar se quema, aportando un amargor desagradable, un color excesivamente oscuro al pasarlo.

Además, para darle más notas al postre puedes añadir media cucharadita de esencia de vainilla puro o una pizca de canela molida a la infusión de café no alterará su identidad, pero sí suavizará el sabor.

Valor nutricional

(por comensal)

  • Calorías: 37 kcal
  • Proteínas: 3,8 g
  • Grasas: 26,1 g
  • Carbohidratos: 3 g
  • Fibra: 0,5 g