Receta de Frambuesas bañadas en chocolate: el bocado dulce y fácil que se prepara con solo 3 ingredientes
Las frambuesas cubiertas de chocolate se hicieron especialmente populares gracias a la marca Franui y a la irresistible combinación de texturas que ofrecen en un solo bocado. Y es que se trata de un bombón que lleva en su interior una frambuesa, aportando ese toque fresco y ácido que complementa y contrasta perfectamente con las capas de chocolate que la recubren.
No obstante, si prefieres una versión más saludable, también es posible prepararlas utilizando chocolate negro al 80 %, obteniendo un postre rico en antioxidantes y con menos azúcares añadidos, pero sin perder la esencia que ha hecho tan popular a esta delicia.
- 200 gramos de frambuesas limpias y congeladas s
- 200 gramos de yogur griego s
- Edulcorante c/n s
- 300 gramos de chocolate negro al 80% de cacao s
Empieza lavando las frambuesas con unas gotas de desinfectante para frutas y verduras o con cloro apto para desinfección de alimentos. Asegúrate de seguir las indicaciones del fabricante y respetar la proporción recomendada de agua. Déjalas en remojo durante 10 minutos y luego enjuágalas muy bien varias veces. Una vez limpias, sécalas cuidadosamente sobre papel absorbente y congélalas colocándolas en una bandeja para evitar que se peguen entre sí.
Coloca en un recipiente el chocolate blanco derretido si deseas preparar una versión similar a los clásicos Franui. Sin embargo, si prefieres una alternativa más saludable, coloca yogur griego natural en un recipiente pequeño y profundo y endúlzalo al gusto con stevia, monkfruit o el edulcorante de tu preferencia. Asegúrate de utilizar un yogur bien espeso para evitar que se escurra con facilidad al cubrir las frambuesas.
Sumerge una a una las frambuesas congeladas en el yogur. Retira las frambuesas cuando estén completamente cubiertas y colócalas sobre una bandeja con tapete de silicona o papel manteca.
Llévalas rápidamente al congelador para evitar que el yogur se escurra y termine formando una capa demasiado fina. Incluso, cuando ya estén congeladas, puedes añadir un poco más de yogur sobre cada una si prefieres una cobertura más gruesa. Congélalas, esta vez durante toda la noche para que queden bien firmes.
Derrite el chocolate. Si buscas una versión más sencilla, puedes utilizar chocolate de cobertura listo para usar; simplemente derrítelo siguiendo las instrucciones del fabricante. Si prefieres una versión más saludable, utiliza chocolate amargo al 80 %. En este caso, es recomendable atemperarlo para que los cristales de grasa se estabilicen correctamente y obtengas una cobertura crujiente que endurezca al enfriarse, en lugar de un chocolate blando o pastoso que se derrita rápidamente al tocarlo.
Este procedimiento de llevar el chocolate a diferentes temperaturas para cristalizar correctamente sus grasas se conoce como atemperado. Para empezar, calienta una olla con agua y, en cuanto hierva, apaga el fuego. Coloca encima un bol con el chocolate amargo al 80 % y deja que se derrita hasta alcanzar una temperatura entre los 45 a 50°C.
Retira inmediatamente el bol del baño María y vierte aproximadamente tres cuartas partes del chocolate sobre una superficie de mármol o granito. Si no dispones de una, puedes utilizar un baño María invertido, es decir, coloca el bol de chocolate sobre un recipiente con agua helada con cubos de hielo. Remueve constantemente hasta que el chocolate descienda a una temperatura entre los 27 a 28°C. Por último, devuelve todo el chocolate al bol y colócalo nuevamente sobre la olla con agua caliente hasta que alcance entre 30 y 32 °C. En este momento estará listo para utilizarse.
Sumerge rápidamente una a una las frambuesas cubiertas con yogur (el exceso de yogur escurrido que se haya formado alrededor de la base debes cortarlo previamente). Es importante que permanezcan bien congeladas para evitar que se derritan y suelten agua, lo que deteriora el chocolate y lo vuelve pastoso, ya que el agua y la grasa se repelen.
Rápidamente, retira cada frambuesa con un tenedor, dale unos golpes para eliminar el exceso de chocolate, limpia la base del tenedor en el borde del recipiente y coloca el bombón sobre una bandeja con tapete de silicona o papel manteca. Repite el proceso con el resto de las frambuesas. Para evitar que se descongelen, retíralas del congelador de una en una. Cuando quieras disfrutarlas, retíralas del congelador y déjalas reposar durante unos 5 minutos. De esta forma, las frambuesas no estarán excesivamente duras. ¡A disfrutar!
Truco: Como alternativa, también puedes colocar el chocolate en una manga pastelera, acomodar las frambuesas sobre una rejilla y cubrirlas rápidamente con el chocolate. Después, sacude la rejilla para eliminar el exceso y congélalas de inmediato.
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Si alguna vez has comido bombones con el chocolate opaco, blando o que se derrite con facilidad al tocarlo, la causa suele ser una cristalización incorrecta de la manteca de cacao. Para evitarlo se utiliza una técnica llamada atemperado, que consiste en llevar el chocolate a temperaturas específicas para que las grasas se organicen y cristalicen correctamente, formando esa cobertura brillante, que se derrite más lentamente al contacto con las manos y con el crujido característico al morderla.
La manteca de cacao puede formar diferentes tipos de cristales, pero no todos son igual de estables. Algunos producen un chocolate blando y opaco, mientras que otros permiten obtener una cobertura firme, lisa y resistente. Por eso es necesario fundir, enfriar y volver a calentar el chocolate a temperaturas concretas.
Valor nutricional
(por comensal)
- Calorías: 439,3 kcal
- Proteínas: 11 g
- Grasas: 40,3 g
- Carbohidratos: 22 g
- Fibra: 11,5 g