Carmen Butrón, cocinera: “Para que los calabacines rellenos queden más ricos, no uses carne picada; mejor hazlos con 400 g de pollo y 200 g de salsa de tomate”
Los calabacines rellenos son de esos platos que admiten mil variantes, pero esta versión que la cocinera Carmen Butrón comparte en su perfil de Instagram tiene un punto diferente: en lugar de recurrir a la clásica carne picada, prepara el relleno con 400 gramos de pollo y una buena salsa de tomate.
El pollo se saltea con su cebolla, su ajo, el puerro, el pimiento y la propia pulpa que le has sacado al calabacín. Luego le echa el tomate y rematas con una buena capa de queso rallado por encima. Te queda un relleno jugoso, con un sabor brutal y muy fácil de hacer. Además, hay un pequeño truco a la hora de preparar los calabacines que te salva la vida para que no se te rompan cuando vayas a rellenarlos.
El truco de Carmen Butrón para conseguir un relleno más sabroso
La receta de la cocinera comienza con tres calabacines. Se cortan por la mitad, a lo largo, y se hacen unos cortes en forma de cruz en la parte de la pulpa. Se añade un poco de sal, un chorrito de aceite de oliva virgen extra y se colocan en una bandeja con la parte cortada hacia abajo. Así van al horno, que debe estar precalentado a 200 ºC, durante unos 20 minutos.
No hay que preocuparse si al sacarlos todavía conservan algo de firmeza. De hecho, nos interesa que sea así. Una vez que se hayan templado un poco, podremos vaciarlos mucho mejor.
Con una cuchara se retira la parte interior, pero sin llegar hasta la piel. Lo ideal es dejar aproximadamente un par de centímetros de calabacín para que las mitades sigan teniendo suficiente cuerpo cuando llegue el momento de rellenarlas. La pulpa que sacamos tampoco se tira, hay que reservarla para más tarde porque será una de las partes del relleno.
El pollo queda mucho mejor acompañado de un buen sofrito
Mientras los calabacines se van haciendo en el horno, vamos preparando la mezcla del interior. En una sartén con un poco de aceite se pone una cebolla picada, un diente de ajo y la parte blanca de un puerro. Se deja cocinar a fuego medio y, cuando empieza a estar todo tierno, se incorpora un poco de pimiento picado. No hace falta que las verduras se doren demasiado, es suficiente con que estén bien pochadas para que después se mezclen con el pollo y aporten sabor desde el primer bocado.
Entonces, es el momento de añadir los 400 gramos de pollo. Carmen usa pollo picado o troceado, así que las dos opciones funcionan. Si lo picas tú a mano, intenta que queden trozos pequeñitos para que luego sea cómodo comerse el calabacín sin acabar manchado.
En cuanto el pollo esté cocinado, le sumas la pulpa del calabacín que habías guardado antes. Es aquí donde el plato cambia por completo: el calabacín no hace solo de barquita, sino que su propia pulpa se integra en el relleno junto con el pollo y el resto de verduras. Rematas con un poco de sal, pimienta y orégano, remueves bien y listo.
El toque de la salsa de tomate que cambia por completo el relleno
Cuando el pollo y las verduras están listos, viertes unos 200 gramos de salsa de tomate frito, que viene a ser media lata más o menos. El tomate le da ese punto de sabor que combina especialmente bien con el pollo y, al mismo tiempo, ayuda a que el relleno quede más jugoso.
Eso sí, deja que la mezcla haga chupchup unos minutos en la sartén y remueve de vez en cuando para que el líquido sobrante se evapore. La idea es que el exceso de líquido desaparezca y quede un relleno húmedo, pero con suficiente consistencia para poder meterlo dentro de los calabacines sin que se desparrame. No hace falta añadir nata, bechamel ni ningún otro ingrediente para conseguir una mezcla cremosa, porque entre la pulpa del calabacín y el tomate ya queda bastante ligada. Y aquí está posiblemente la diferencia respecto a otros rellenos más contundentes: el pollo tiene protagonismo, pero no queda seco ni perdido entre tantos trozos de verdura.
Con el relleno listo, se colocan de nuevo los calabacines en la bandeja y se van rellenando con una cuchara. Intenta repartir bien la mezcla para que todas las mitades lleven una cantidad parecida. No pasa nada si el relleno sobresale ligeramente; de hecho, con el queso por encima queda todavía más apetecible. Se cubren con queso rallado y vuelven al horno durante unos minutos. Esta vez no hace falta dejarlos mucho tiempo, solo hay que esperar a que el queso se funda y empiece a dorarse. Con estos sencillos pasos, el calabacín queda tierno, el relleno jugoso y el queso forma una capa dorada por encima irresistible.
Ingredientes para hacer los calabacines rellenos de pollo de la cocinera Carmen
Para preparar los seis calabacines rellenos, esta es la lista de ingredientes que utiliza Carmen en su receta:
- 3 calabacines
- 400 g de pollo picado o troceado
- 200 g de salsa de tomate frito
- 1 cebolla
- 1 diente de ajo
- 1 puerro
- Un trozo de pimiento
- Queso rallado
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta
- Orégano
Lo bueno de esta receta es que tampoco tienes que complicarte mucho con los preparativos. Mientras los calabacines se van asando en el horno, aprovecha para cortar las verduras y dejar el pollo a mano; así, en cuanto saques las hortalizas, tendrás el relleno prácticamente listo para montar el plato sin perder tiempo.
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