Receta de Chocoflan o pastel imposible: cómo conseguir dos capas perfectas sin que se mezclen ni se desmonten

 
Por The Velvet Taste, Grupo de chefs pasteleros y nutricionistas. 28 agosto 2026

El chocoflan es un postre que reúne dos elaboraciones clásicas en una sola: un esponjoso bizcocho de chocolate y una suave capa de flan. Ambas se vierten en el mismo molde, previamente cubierto con caramelo, y se cocinan al baño María.

Lo más curioso sucede durante el horneado. Aunque primero se incorpora la masa de chocolate y después la mezcla de flan, las capas terminan cambiando de posición debido a la diferencia de densidad entre ambas preparaciones. Así, el flan acaba en la parte superior y el bizcocho de chocolate queda debajo, dando lugar a un resultado que parece casi imposible.

Precisamente de este peculiar cambio de capas durante la cocción nace uno de los nombres con los que se conoce este postre: “pastel imposible”.

8 comensales 1h 30m Postre Dificultad baja
Características adicionales: Coste medio, Baño María
Ingredientes para hacer Chocoflan o pastel imposible: cómo conseguir dos capas perfectas sin que se mezclen ni se desmonten:
  • Para el flan: s
  • 225 mililitros de leche evaporada s
  • 225 mililitros de leche condensada s
  • 5 huevos s
  • 100 gramos de queso crema s
  • Esencia de vainilla c/n s
  • 150 gramos de azúcar para el caramelo s
  • Para el bizcocho de chocolate: s
  • 3 huevos s
  • 120 gramos de azúcar s
  • 120 gramos de chocolate negro derretido s
  • 80 gramos de mantequilla derretida s
  • 85 gramos de harina s
  • 4 gramos de polvo de hornear s

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Cómo hacer Chocoflan o pastel imposible: cómo conseguir dos capas perfectas sin que se mezclen ni se desmonten:
1

Empieza preparando el caramelo que cubrirá la base del molde. Pon la mitad del azúcar en un cazo, repartiéndola bien por toda la superficie, y caliéntala a fuego medio. Deja que se derrita poco a poco y, cuando empiece a tomar forma de caramelo, añade el resto del azúcar. Remueve suavemente hasta que todo esté fundido y adquiera un tono dorado oscuro, pero sin dejar que llegue a quemarse.

2

Vierte el caramelo en un molde resistente al calor y repártelo por toda la base antes de que se endurezca. Si el molde tiene relieves, asegúrate de cubrirlos bien. Déjalo enfriar a temperatura ambiente.

3

Para preparar la capa de flan, tritura todos los ingredientes a baja velocidad hasta conseguir una mezcla homogénea. También puedes poner el queso crema y la leche condensada en un bol y batirlos hasta obtener una crema suave y sin grumos.

4

Añade los huevos, la leche evaporada y unas gotas de esencia de vainilla. Mezcla suavemente, sin batir demasiado para evitar que se forme espuma en la superficie. Añade los ingredientes secos previamente tamizados, es decir, la harina y el polvo de hornear. También puedes incorporarlos en un par de tandas, siempre realizando movimientos envolventes para conservar el aire.

5

Para preparar el bizcocho de chocolate, bate los huevos con el azúcar a máxima velocidad hasta alcanzar el punto de cinta, es decir, hasta que la mezcla quede aireada y, al levantar las varillas, caiga formando un hilo que se mantenga unos segundos en la superficie.

6

Por otro lado, derrite el chocolate negro y mézclalo con la mantequilla previamente fundida hasta integrarlos bien.

7

Mezcla bien el chocolate y la mantequilla hasta obtener una preparación uniforme y, después, viértela sobre la mezcla de huevos. Incorpórala poco a poco con movimientos envolventes, procurando no perder el aire que se ha conseguido al batir los huevos. Puedes añadirla en varias tandas para que resulte más fácil integrarla y conseguir una mezcla homogénea.

8

Añade los ingredientes secos previamente tamizados, la harina y el polvo de hornear, en dos tandas para facilitar su integración. Mezcla con movimientos envolventes y sin batir en exceso, procurando mantener el aire que has incorporado a la masa para que el bizcocho quede ligero y esponjoso.

9

Vierte la masa de chocolate en el molde sobre el caramelo y extiéndela ligeramente con una espátula para que quede bien repartida. Después, añade con cuidado la mezcla de flan por encima, procurando hacerlo poco a poco para que las dos preparaciones se mantengan separadas.

10

Hornea el chocoflan al baño María a 180 °C durante aproximadamente una hora. El tiempo puede variar ligeramente según el horno, por lo que conviene comprobar el punto de cocción introduciendo un palillo en el centro: si sale limpio o con alguna miga suelta, estará listo.

11

Apaga el horno y deja que el chocoflan se temple dentro, con la puerta entreabierta. Después, retíralo del baño María y deja que se enfríe por completo a temperatura ambiente. Una vez frío, guárdalo en la nevera y déjalo reposar durante toda la noche. Al día siguiente, estará listo para desmoldar y disfrutar de este delicioso chocoflan o pastel imposible.

Si te ha gustado la receta de Chocoflan o pastel imposible: cómo conseguir dos capas perfectas sin que se mezclen ni se desmonten, te sugerimos que entres en nuestra categoría de Recetas de flan.

Los trucos para que el chocoflan quede perfecto y no se rompa al desmoldarlo

Aunque el chocoflan es conocido como “pastel imposible”, su elaboración es bastante sencilla si se cuidan algunos detalles. Uno de los errores más habituales está en el caramelo: debe alcanzar un tono dorado oscuro y uniforme, pero sin llegar a quemarse, ya que adquiriría un sabor amargo que terminaría afectando al conjunto.

También es importante no batir en exceso la mezcla del flan y trabajar la masa de chocolate con movimientos envolventes para conservar el aire incorporado. Durante el horneado, el baño María debe mantenerse durante toda la cocción y el agua debería cubrir, aproximadamente, la mitad de la altura del molde.

Otro punto clave es respetar los tiempos de enfriado. No conviene intentar desmoldar el chocoflan cuando todavía está caliente, ya que podría romperse o perder su forma. Lo ideal es dejarlo enfriar por completo y refrigerarlo durante toda la noche para que las dos capas terminen de asentarse.

Si al día siguiente el caramelo se ha quedado demasiado pegado al molde, hay un truco sencillo: calienta ligeramente la base durante unos segundos sobre una hornilla. El calor hará que el caramelo vuelva a ablandarse y facilitará que el chocoflan se deslice al darle la vuelta.

Valor nutricional

(por comensal)

  • Calorías: 605,6 kcal
  • Proteínas: 14,2 g
  • Grasas: 29 g
  • Carbohidratos: 72,3 g
  • Fibra: 1,9 g
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