Receta de Ensalada de pasta con pollo y huevo: un plato fácil y perfecto para los días de calor
Esta ensalada de pasta con pollo y huevo es una opción perfecta para los días de verano: colorida, completa, nutritiva y muy fácil de preparar. Se sirve fría y resulta ideal tanto para una comida rápida entre semana como para llevar al trabajo, a la playa o de picnic. No requiere técnicas complicadas ni pasar demasiado tiempo en la cocina y, en menos de media hora, tendrás listo un plato saciante y lleno de sabor.
Además, es una receta muy práctica para aprovechar restos de pollo cocido y darles una segunda vida sin repetir plato. La combinación de pasta, pollo y huevo aporta proteínas y carbohidratos, mientras que las verduras añaden frescura y un toque crujiente. Puedes prepararla con antelación y dejarla en la nevera hasta el momento de servir, por lo que también es una buena alternativa para esos días en los que no apetece cocinar cuando llega la hora de comer.
Ingredientes:
- Para la vinagreta:
Cómo hacer Ensalada de pasta con pollo y huevo: un plato fácil y perfecto para los días de calor:
Comienza preparando el huevo. Pon una olla con abundante agua al fuego y, cuando rompa a hervir, introduce el huevo con cuidado. Cuécelo durante 7-8 minutos, según el punto de cocción que quieras para la yema. Después, retíralo y pásalo inmediatamente por agua fría para detener la cocción. Pélalo, córtalo en cuatro partes y resérvalo.
Corta el pollo en dados, salpimienta y dóralo en una sartén con un chorrito de aceite bien caliente. Cocínalo a fuego alto, dándole la vuelta para que se dore por todos los lados y quede bien marcado, en lugar de cocerse en sus propios jugos. Una vez listo, retíralo y resérvalo para que se temple.
También puedes aprovechar pollo cocido que tengas en la nevera. En ese caso, basta con dorarlo rápidamente a fuego alto para que coja color y evitar que se reseque.
Corta el tomate en rodajas y apílalas para poder cortarlas después en tiras finas. A continuación, corta las tiras en sentido transversal hasta obtener dados pequeños y uniformes. Si quieres ahorrar tiempo, también puedes utilizar tomates cherry y partirlos simplemente por la mitad.
Haz lo mismo con la cebolla blanca. Córtala por la mitad y, después, haz cortes longitudinales finos sin llegar hasta el extremo para que la pieza se mantenga unida. A continuación, córtala transversalmente hasta obtener dados pequeños.
Si quieres suavizar su sabor y reducir el picor, déjala en remojo en agua fría o con hielo durante unos minutos. Así, además, conservará mejor su textura crujiente.
Ahora cocina la pasta. Pon una olla con abundante agua con sal al fuego y, cuando rompa a hervir, añade los fusilli. Cuécelos durante unos 10 minutos o siguiendo las indicaciones del paquete, hasta que estén al dente. Para comprobar el punto, prueba un poco de pasta: debe estar tierna, pero conservar cierta firmeza al morderla. Cuando esté lista, escúrrela bien y pásala inmediatamente a un bol grande.
Añade la cebolla y el tomate al bol junto con la pasta y mezcla bien para repartir los ingredientes de manera uniforme.
Para preparar la vinagreta, exprime el zumo de un limón en un recipiente pequeño y añade una pizca de sal y pimienta negra molida. Mezcla bien hasta que la sal se disuelva. Incorpora el aceite de oliva poco a poco mientras remueves o bates suavemente hasta conseguir una vinagreta ligeramente emulsionada.
Justo antes de servir, vierte la vinagreta sobre la ensalada y mezcla con cuidado para que todos los ingredientes queden bien impregnados sin romper la pasta. Añade los cuartos de huevo por encima y, si quieres darle un toque extra de sabor, incorpora unas aceitunas verdes o negras. Sirve inmediatamente y disfruta de una ensalada fresca, completa y perfecta para el verano.
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Cómo conservar la ensalada de pasta para que siga fresca al día siguiente
Si te sobra ensalada, guárdala en un recipiente hermético en la nevera. Lo ideal es conservar la pasta y las verduras por un lado y la vinagreta por separado, en otro recipiente, y añadirla justo antes de servir. Así evitarás que la pasta absorba demasiado líquido y pierda su textura.
Cuando quieras comerla de nuevo, mezcla la ensalada con la vinagreta en el último momento. Si la notas algo seca, puedes añadir un chorrito de aceite de oliva virgen extra o unas gotas de limón para recuperar su frescura.
También es preferible guardar el huevo cocido por separado y añadirlo al servir, ya que así conservará mejor su textura. Bien almacenada y refrigerada, la ensalada puede mantenerse en buenas condiciones durante uno o dos días.
Valor nutricional
(por unidad)
- Calorías: 1,02 kcal
- Proteínas: 65 g
- Grasas: 3 g
- Carbohidratos: 12 g
- Fibra: 1 g
