Receta de Ensalada de pepino y yogur: el plato refrescante, cremoso y sencillo que triunfa en verano para acompañar cualquier plato
Cuando suben las temperaturas, pocas recetas resultan tan apetecibles como una ensalada de pepino y yogur. Fresca, ligera y lista en apenas unos minutos, es una opción perfecta para acompañar carnes, pescados o platos a la parrilla, aunque también puede servirse como entrante o como una cena rápida en los días más calurosos.
La combinación del pepino, crujiente y jugoso, con la cremosidad del yogur crea un contraste irresistible que se potencia aún más con hierbas frescas como el eneldo o la menta y un toque de limón. El resultado es una ensalada sencilla, saludable y llena de sabor que, además de refrescar, combina con casi cualquier menú.
Si buscas una receta fácil para el verano que no requiera apenas tiempo ni ingredientes complicados, esta ensalada se convertirá en una de tus favoritas desde el primer bocado. Es versátil, nutritiva y tan rápida de preparar que querrás repetirla una y otra vez.
- 1 pepino s
- ½ cebollla morada s
- 6 cucharadas soperas de yogur griego s
- 1 puñado de cilantro o perejil s
- 2 cucharadas soperas de aceite de oliva s
- merquén o pimienta s
- ajo en polvo (opcional) s
- sal s
Lava muy bien el pepino bajo el chorro de agua. Si tiene la piel fina, puedes dejarla para aportar más color, textura y nutrientes. Si prefieres una ensalada más suave, pélalo parcialmente, dejando algunas franjas de piel. Córtalo en rodajas finas o en medias lunas, según su tamaño.
Truco: Coloca los pepinos en un colador, añade una pizca de sal y mézclalos suavemente. Déjalos reposar unos 10 minutos para que suelten parte del exceso de agua. Este sencillo paso evita que la ensalada quede aguada y consigue una textura mucho más cremosa.
Lava el cilantro o el perejil, sécalo bien y pícalo finamente.
En un bol, mezcla el yogur griego, el aceite de oliva y el ajo en polvo. Añade una pizca de sal, el cilantro o perejil picado y pimienta negra o merquén al gusto. Remueve hasta obtener una salsa cremosa y homogénea.
Agrega una pizca de sal, cilantro y pimienta o merquén al gusto.
Remueve con una cuchara hasta obtener una salsa completamente homogénea y cremosa.
Seca muy bien las rodajas de pepino con papel absorbente (este paso es importante para evitar que la ensalada se vuelva líquida después de unos minutos.) Incorpora el pepino al bol con la cebolla y el aderezo. Mezcla suavemente para que todas las rodajas queden bien cubiertas con la salsa de yogur.
Si tienes tiempo, lleva la ensalada al frigorífico durante unos 15 minutos antes de servirla. Aunque este paso es opcional, permite que los sabores se integren mejor y consigue un resultado todavía más refrescante.
Sírvela bien fría y, si lo deseas, decora con un poco más de cilantro o perejil fresco y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Si te animas, prueba a añadir otros ingredientes como queso feta desmenuzado, rabanitos en láminas, aceitunas negras o unas hojas de menta fresca para darle un toque diferente. Es un acompañamiento perfecto para carnes, pescados, platos a la parrilla o incluso como una cena ligera durante los días más calurosos.
Si te ha gustado la receta de Ensalada de pepino y yogur: el plato refrescante, cremoso y sencillo que triunfa en verano para acompañar cualquier plato, te sugerimos que entres en nuestra categoría de Recetas de ensaladas saludables.
Aunque es una receta muy sencilla, unos pequeños detalles pueden marcar la diferencia en el resultado final. Con estos trucos conseguirás una ensalada más cremosa, refrescante y con una textura perfecta, evitando que el pepino suelte demasiada agua.
- Elige yogur griego natural. Su textura es mucho más espesa que la del yogur tradicional, por lo que consigue un aliño más cremoso y con mejor consistencia.
- Haz que el pepino pierda parte de su agua antes de mezclarlo. Espolvorea una pizca de sal sobre las rodajas y déjalas reposar entre 10 y 15 minutos. Después, sécalas muy bien con papel de cocina. Este sencillo truco evita que la ensalada se vuelva aguada con el paso de los minutos.
- Utiliza los ingredientes bien fríos. Guarda el yogur y el pepino en la nevera antes de preparar la receta. Servir la ensalada recién sacada del frigorífico potencia su frescura y hace que resulte mucho más agradable en los días de calor.
- Añade hierbas aromáticas frescas. La menta aporta un toque muy refrescante, mientras que el eneldo combina especialmente bien con el pepino y el yogur. También puedes optar por cilantro o perejil si prefieres un sabor más suave.
- Incorpora unas gotas de zumo de limón. Además de aportar un punto de acidez, equilibra la cremosidad del yogur sin enmascarar su sabor.
- Si la preparas con antelación, guarda los ingredientes por separado. Conserva el pepino y el aliño en recipientes distintos y mézclalos justo antes de servir. Así mantendrás la textura y evitarás que la ensalada suelte líquido.
- Añade un toque crujiente al final. Unas semillas de sésamo tostadas, nueces picadas o pistachos troceados aportan un contraste de textura que eleva el resultado sin complicar la receta.
Valor nutricional
(por comensal)
- Calorías: 16 kcal
- Proteínas: 4 g
- Grasas: 14 g
- Carbohidratos: 7 g
- Fibra: 1,5 g