Receta de Garbanzos al curry con leche de coco: un plato fácil, rápido y con mucho sabor
Los garbanzos al curry con leche de coco son una muy buena opción si estás buscando una receta fácil, reconfortante y llena de sabor. Es de esas preparaciones que se hacen en una sola olla y que, con ingredientes bastante sencillos, terminan teniendo un sabor mucho más intenso de lo que uno espera.
La combinación de especias, tomate y leche de coco da como resultado una salsa cremosa, ligeramente dulce y con ese toque especiado característico del curry. Además, los garbanzos absorben muy bien todos los sabores, por lo que quedan deliciosos acompañados de arroz, quinoa, pan naan o simplemente solos.
Lo mejor es que puedes adaptar el nivel de picante y las especias según tus gustos. Y si te gustan los sabores más intensos, puedes aumentar un poco el curry, agregar más cúrcuma o comino.
- 250 gramos de garbanzos cocidos s
- 400 mililitros de leche de coco s
- ½ cebolla s
- 1 zanahoria (opcional) s
- 2 cucharadas soperas de tomate s
- 1 diente de ajo s
- 1 cucharadita de jengibre s
- 1 cucharadita de curry s
- 1 cucharadita de comino s
- ½ cucharadita de cúrcuma s
- ½ cucharadita de canela (opcional) s
- ¼ cucharadita de nuez moscada (opcional) s
- Aceite de oliva s
- Pimienta s
- Sal s
Comienza picando la cebolla en cubitos pequeños. Pica también el diente de ajo y ralla la zanahoria. Si vas a utilizar garbanzos en conserva, enjuágalos muy bien bajo el agua y déjalos escurrir.
Calienta una olla o sartén profunda a fuego medio y agrega el aceite. Incorpora la cebolla, el ajo y la zanahoria rallada; y cocina durante unos 4 a 5 minutos, removiendo de vez en cuando.
Baja un poco el fuego y agrega las cucharadas de tomate concentrado y las especias: el curry, la cúrcuma, el comino, canela, jengibre y nuez moscada. Mezcla bien durante 30 segundos a 1 minuto.
Este paso es importante porque las especias liberan mucho más aroma cuando entran en contacto con el aceite y el sofrito. Eso ayuda a conseguir un curry con más profundidad de sabor.
Incorpora los garbanzos cocidos y mezcla para que queden bien cubiertos con la salsa. Cocina durante un par de minutos antes de añadir la crema de coco.
Agrega la leche de coco, mezcla y lleva la preparación a un hervor suave.
Una vez que comience a hervir, baja el fuego y cocina durante unos 8 a 15 minutos con la olla parcialmente tapada. Remueve de vez en cuando para evitar que la salsa se pegue en el fondo. Prueba y agrega sal y pimienta según sea necesario.
Para conseguir una textura espesa y cremosa sin tener que agregar harina ni maicena, puedes aplastar algunos garbanzos directamente contra el fondo de la olla con una cuchara de madera o un pisapatatas. Con unas 3 o 4 cucharadas de garbanzos será suficiente, luego mézclalos nuevamente con la salsa, el almidón de los garbanzos ayudará a espesarla de forma natural.
Deja que el curry se cocine lentamente y se reduzca unos minutos hará que la crema de coco concentre su sabor y la salsa quede mucho más untuosa.
Sirve tus garbanzos al curry con leche de coco, una buena opción es acompañarlos con arroz basmati o arroz jazmín. También quedan muy bien con pan naan, especialmente para aprovechar hasta la última gota de esa salsa cremosa.
Este curry es una preparación sencilla, pero con muchísimo sabor. La clave está en construir el sabor desde el comienzo: un buen sofrito, especias ligeramente tostadas, una cocción lenta y una crema de coco que aporte suavidad sin esconder el carácter del curry.
Si te ha gustado la receta de Garbanzos al curry con leche de coco: un plato fácil, rápido y con mucho sabor, te sugerimos que entres en nuestra categoría de Recetas de garbanzos.
Cocina bien el sofrito y tuesta ligeramente las especias en el aceite antes de incorporar los líquidos. Este pequeño paso ayuda a que desprendan todo su aroma y potencia mucho el sabor del curry. Después, deja que la salsa reduzca lentamente a fuego bajo. No hace falta que hierva con fuerza: una cocción suave permite que los garbanzos vayan absorbiendo los sabores mientras la salsa gana cuerpo poco a poco.
Si quieres que quede más espesa, puedes aplastar algunos garbanzos directamente en la olla. Así conseguirás una salsa más ligada sin añadir ningún ingrediente extra ni hacerla demasiado pesada. Otra opción es retirar una pequeña parte de los garbanzos con un poco de salsa, triturarlos y volver a incorporarlos a la olla para conseguir una textura todavía más cremosa.
Una vez listo, si tienes tiempo, déjalo reposar unos 10 minutos antes de servir. Durante ese tiempo los sabores terminan de integrarse y la salsa se espesa ligeramente. Y si quieres adelantar trabajo, puedes preparar el curry con antelación y guardarlo para el día siguiente. De hecho, el reposo hace que los sabores se mezclen mejor, por lo que suele estar incluso más sabroso al recalentarlo.
Valor nutricional
(por unidad)
- Calorías: 77 kcal
- Proteínas: 16,5 g
- Grasas: 57,5 g
- Carbohidratos: 47,5 g
- Fibra: 11,5 g