Pollo

Receta de Pollo a la parmesana: crujiente por fuera, jugoso por dentro y con mucho queso fundido

 
The Velvet Taste
Por The Velvet Taste, Grupo de chefs pasteleros y nutricionistas. 17 junio 2026
Receta de Pollo a la parmesana: crujiente por fuera, jugoso por dentro y con mucho queso fundido
¿Ya nos sigues? Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

El pollo a la parmesana es una receta que combina lo mejor de la cocina italiana y estadounidense. Su origen se remonta a los inmigrantes italianos que llegaron a Estados Unidos y adaptaron la tradicional berenjena a la parmesana utilizando pollo, un ingrediente más accesible en su nuevo hogar.

Con el tiempo se convirtió en una receta infalible y un plato que gusta a todos. Se prepara con filetes tiernos de pollo envueltos en una corteza crujiente con extra de sabor a queso parmesano, lo que lo diferencia de una clásica milanesa. Para terminar, una capa de salsa de tomate y encima queso fundido.

4 comensales 30m Dificultad media
Características adicionales: Coste medio, Frito

Ingredientes:

  • Para la salsa de tomate:

Ver información nutricional >

Cómo hacer Pollo a la parmesana: crujiente por fuera, jugoso por dentro y con mucho queso fundido:

1

Para la salsa de tomate, empieza vertiendo en una olla el aceite de oliva y dora el ajo finamente picado. Cuando se vea dorado, añade el tomate también picado en pequeños trozos, incorpora un par de hojas de laurel y deja que se cocine durante unos 15 minutos aproximadamente, hasta obtener una salsa espesa. Retira las hojas de laurel y añade sal al gusto. Reserva.

Receta de Pollo a la parmesana: crujiente por fuera, jugoso por dentro y con mucho queso fundido - Paso 1
2

Para los filetes de pollo, corta la pechuga en filetes. Puedes dividir una pechuga por la mitad como si fuera un pan; si está muy gruesa, corta primero en dos piezas y luego vuelve a dividir cada una de forma horizontal. Salpimienta bien y reserva.

Receta de Pollo a la parmesana: crujiente por fuera, jugoso por dentro y con mucho queso fundido - Paso 2
3

Aparte, prepara una bandeja con harina, otra bandeja o bol con huevos batidos y una pizca de sal, y una tercera bandeja con pan molido, queso parmesano rallado, ajo molido, una cucharadita de sal y orégano seco.

Receta de Pollo a la parmesana: crujiente por fuera, jugoso por dentro y con mucho queso fundido - Paso 3
4

Pasa cada filete de pollo primero por la bandeja con harina, dándole la vuelta hasta que quede bien enharinado y luego sacude el exceso.

Receta de Pollo a la parmesana: crujiente por fuera, jugoso por dentro y con mucho queso fundido - Paso 4
5

Sumerge los filetes en el bol de huevo, asegurándote de que queden bien cubiertos.

Receta de Pollo a la parmesana: crujiente por fuera, jugoso por dentro y con mucho queso fundido - Paso 5
6

Con cuidado, levanta cada filete y pásalo por la bandeja con pan rallado. Empaniza bien y presiona con la palma de la mano para que el rebozado quede bien adherido. Luego sacude suavemente para retirar el exceso.

Receta de Pollo a la parmesana: crujiente por fuera, jugoso por dentro y con mucho queso fundido - Paso 6
7

Fríe las milanesas en una sartén con abundante aceite caliente, dándoles la vuelta para que se doren bien por ambos lados. Retíralas de la sartén y escúrrelas.

Receta de Pollo a la parmesana: crujiente por fuera, jugoso por dentro y con mucho queso fundido - Paso 7
8

Coloca queso parmesano rallado y mozzarella encima y deja que se derritan. Si prefieres, puedes cubrir la sartén con tapa o llevarlas al horno para que el queso termine de fundirse.

Receta de Pollo a la parmesana: crujiente por fuera, jugoso por dentro y con mucho queso fundido - Paso 8
9

Sirve inmediatamente colocando en la base la salsa de tomate, encima el pollo a la parmesana y decora con orégano molido. ¡Buen provecho!

Receta de Pollo a la parmesana: crujiente por fuera, jugoso por dentro y con mucho queso fundido - Paso 9

Vídeo de Pollo a la parmesana: crujiente por fuera, jugoso por dentro y con mucho queso fundido

Si te ha gustado la receta de Pollo a la parmesana: crujiente por fuera, jugoso por dentro y con mucho queso fundido, te sugerimos que entres en nuestra categoría de Recetas de pollo.

Cómo lograr un rebozado crujiente que no se despegue

El secreto de un buen rebozado está en la unión perfecta entre el pollo y la cobertura. Para conseguirlo, es importante secar bien los filetes antes de pasarlos por harina, ya que la humedad impide que el empanizado se adhiera. La harina crea una primera capa que ayuda a que el huevo se fije mejor, y este, a su vez, actúa como puente hacia el pan rallado mezclado con parmesano.

Al freír, el calor sella rápidamente la superficie y forma una costra dorada y firme que no se desprende. El resultado es un exterior crujiente y lleno de sabor, que se mantiene intacto incluso al cubrirlo con la salsa y el queso.

Valor nutricional

(por comensal)

  • Calorías: 0,5 ,400 kcal
  • Proteínas: 45 g
  • Grasas: 3 g
  • Carbohidratos: 3 g
  • Fibra: 2 g
Recetas que no te puedes perder

Sube la foto de tu Receta de Pollo a la parmesana: crujiente por fuera, jugoso por dentro y con mucho queso fundido

Sube la foto de tu plato
Escribir comentario
Añade una imagen
Haz clic para adjuntar una foto relacionada con tu comentario
¿Qué te ha parecido la receta?
1 de 10
Receta de Pollo a la parmesana: crujiente por fuera, jugoso por dentro y con mucho queso fundido