Parecen libritos fritos de toda la vida, pero son ligeros, saludables y consiguen que los niños coman más pescado
Con el fin de las clases llega también una de las preguntas más repetidas en muchas casas: “¿Y hoy qué les doy de comer?”. Cuando los niños pasan más tiempo en casa, encontrar recetas fáciles, rápidas y que además sean saludables puede convertirse en todo un reto para padres y abuelos. Porque una cosa está clara, y es que conseguir que los más pequeños coman pescado sin protestar no siempre es sencillo. Muchos rechazan el sabor, otros ponen mala cara solo con verlo y algunos directamente lo apartan del plato. Sin embargo, hay recetas que cambian por completo esa reacción desde el primer vistazo. Y eso es justo lo que ocurre con estos libritos de pescado crujientes.
A simple vista recuerdan a los clásicos fritos que suelen triunfar entre los niños: dorados, crujientes y apetecibles. Pero detrás de esa apariencia hay una versión mucho más ligera, saludable y perfecta para el día a día. Lo mejor es que no hace falta pasar horas en la cocina ni usar grandes cantidades de aceite para conseguir un resultado espectacular.
Unos libritos sanos muy apetecibles: crujientes por fuera y tiernos por dentro
Muchos expertos en alimentación infantil coinciden en algo importante: la forma en la que presentamos los alimentos influye muchísimo en cómo los aceptan los más pequeños de casa. Y el pescado no es una excepción.
Cuando lo servimos de forma atractiva y con una textura agradable, las posibilidades de éxito y de que le guste a los niños aumentan muchísimo. Por eso recetas como estos libritos funcionan tan bien.
La capa exterior de los libritos queda dorada y muy crujiente, mientras que el interior mantiene el pescado jugoso y suave. Este contraste recuerda a platos mucho más calóricos, pero con una diferencia importante que lo hace saludable, y es el uso de pescado blanco y la cocción podemos hacerla en freidora de aire o al horno para evitar la fritura con abundante aceite.
Así, el resultado es una comida ligera, sabrosa y más equilibrada que muchos de los ultraprocesados habituales.
Por qué el rape es uno de los mejores pescados para esta receta
Aunque lo cierto es que esta receta puede prepararse con muchos pescados blancos, el rape suele ser una de las mejores opciones para varias razones.
Este pescado tiene una carne firme, apenas lleva espinas, su sabor es suave y aguanta perfectamente este tipo de preparación sin deshacerse. Además, su textura resulta mucho más agradable para los niños que otros pescados más blandos. Es por ello que cada vez más familias apuestan por él para preparar recetas infantiles saludables.
Otra de las ventajas del rape es que combina muy bien con ingredientes sencillos que suelen gustar a todos los pequeños, como queso suave, jamón cocido o especias ligeras que aporten más sabor sin resultar demasiado fuertes.
Cómo hacer estos libritos de rape saludables paso a paso
Preparar estos libritos de pescado en casa es mucho más fácil de lo que parece.
El primer paso es cortar el pescado limpio en filetes finos o también podemos pedir en la pescadería que lo preparen para hacer libritos. Después, se pueden rellenar al gusto y se cierran como si fueran un pequeño bocadillo.
El siguiente paso es el rebozado. Para que queden perfectos, primero hay que pasarlos por huevo batido y, luego, por pan rallado. Así, conseguiremos que tengan ese acabado dorado que tanto llama la atención a los niños. También se puede añadir ajo, perejil o un poco de queso rallado al pan para potenciar todavía más el sabor del rebozado.
Después, solo tenemos que colocarlos en la cesta de la freidora de aire con un poco de aceite de oliva por encima o en una bandeja apta para horno. Para que queden realmente crujientes por fuera y jugosos por dentro, la temperatura y el tiempo son clave. En freidora de aire, lo ideal es precalentarla a 200 ºC y cocinar los libritos entre 10 y 12 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción para que doren de manera uniforme.
Si prefieres hacerlos en el horno, basta con hornearlos a 200 ºC con calor arriba y abajo durante unos 15 o 18 minutos, según la potencia del horno. También hay que girarlos a mitad de cocción, y para un extra de color y textura, se pueden gratinar los últimos dos minutos.
Y sí, el resultado recuerda muchísimo a los clásicos san jacobos o nuggets, pero en una versión bastante más ligera.
Con qué acompañarlos para una comida completa
Una de las mejores cosas de esta receta es que combina prácticamente con todo, y si queremos servirle a los más pequeños un plato más equilibrado y completo, podemos acompañarlos de:
- Patatas asadas o cocidas
- Verduras a la plancha
- Ensaladilla suave
- Arroz blanco
- Tomates cherry
- Salsa de yogur y limón
- Maíz o zanahoria rallada
También quedan muy bien cortados en tiras pequeñas, tipo fingers o nuggets caseros, especialmente para los niños más pequeños. De hecho, muchas familias descubren que así comen pescado con gusto casi sin darse cuenta.
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