Receta de Brownie de limón y chocolate blanco: igual de rico que el de siempre, pero más refrescante y esponjoso

 
Por The Velvet Taste, Grupo de chefs pasteleros y nutricionistas. 29 julio 2026

¿Hay algo más tentador que la frescura del limón mezclada con la delicadeza del chocolate blanco? Este brownie, o mejor dicho, blondie, combina lo mejor de ambos mundos: la acidez cítrica que despierta el paladar y la dulzura cremosa que envuelve cada bocado. Su textura es húmeda, densa pero tierna, con un delicado aroma que se desprende durante el horneado y llena la casa de un perfume irresistible.

El resultado es un dulce equilibrado, elegante y lleno de sabor, perfecto para acompañar un café, disfrutar como postre o sorprender en cualquier ocasión con un bocado diferente al brownie tradicional.

8 comensales 45m Dificultad baja
Características adicionales: Coste medio
Ingredientes para hacer Brownie de limón y chocolate blanco: igual de rico que el de siempre, pero más refrescante y esponjoso:
  • Para el brownie: s
  • 200 gramos de azúcar (1 taza) s
  • 100 gramos de mantequilla s
  • 2 huevos s
  • 80 gramos de chocolate blanco s
  • 160 gramos de harina s
  • 60 mililitros de zumo de limón s
  • 1 pizca de sal s
  • Para el glaseado: s
  • 100 gramos de azúcar glas s
  • 20 mililitros de zumo de limón (ajusta poco a poco hasta lograr la consistencia deseada) s

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Cómo hacer Brownie de limón y chocolate blanco: igual de rico que el de siempre, pero más refrescante y esponjoso:
1

Empieza colocando en un bol el azúcar y ralla encima la cáscara de limón. Mezcla bien para que el azúcar se impregne de las esencias cítricas y se aromatice.

2

Incorpora los huevos y bate con unas varillas o un batidor de globo hasta que se integren por completo, logrando una mezcla suave y uniforme.

3

Aparte, derrite la mantequilla junto con el chocolate blanco al baño María o, si lo prefieres, en el microondas en intervalos cortos porque es importante evitar que la mantequilla hierva o que el chocolate se queme. Remueve constantemente con el batidor de globo hasta obtener una crema homogénea y brillante.

4

Vierte esta crema de chocolate sobre la mezcla de huevos y azúcar, y remueve con el batidor de globo. Los huevos deben estar a temperatura ambiente para que no enfríen el chocolate y la mezcla conserve su textura sedosa.

5

Añade el zumo de limón recién exprimido y mezcla suavemente para que se distribuya de manera pareja.

6

Incorpora la harina junto con una pizca de sal, que realzará los sabores.

7

Mezcla con el batidor de globo hasta obtener una crema densa pero sedosa, característica de un buen brownie.

8

Vierte la preparación en un molde cuadrado de 18 cm de lado, previamente enmantequillado y con una hoja de papel manteca adherida a la base para facilitar el desmolde. Hornea a 180 °C durante unos 20 minutos, o hasta que al introducir un palillo o la punta de un cuchillo salga con algunas migas pegadas pero no líquido. Luego, retira el brownie del horno y deja enfriar antes de desmoldarlo.

9

Para la decoración, prepara un glaseado. Hacerlo es sumamente rápido: simplemente mezcla el azúcar glas o en polvo con el zumo de limón y remueve hasta lograr una consistencia con cuerpo pero no demasiado densa. Si la mezcla queda demasiado espesa, añade poco a poco media cucharada más de zumo de limón. Es mejor hacerlo gradualmente, ya que el glaseado puede volverse líquido con rapidez y perder la textura adecuada para cubrir el brownie.

10

Vuelca el glaseado sobre el brownie, distribúyelo de manera uniforme y deja que se endurezca reposando un par de horas. Antes de servir, corta en porciones y ¡a disfrutar!

Si te ha gustado la receta de Brownie de limón y chocolate blanco: igual de rico que el de siempre, pero más refrescante y esponjoso, te sugerimos que entres en nuestra categoría de Recetas de brownie.

Cómo conseguir un brownie muy esponjoso

Para que un brownie, o en este caso un blondie con chocolate blanco y limón, resulte mucho más esponjoso y tierno, puedes realizar un par de cambios en la receta. Una opción es combinar la mitad del azúcar blanca con azúcar morena o rubia, que contiene más melaza y al fundirse en el horno aporta humedad extra, volviendo al brownie más denso y meloso.

Además, para darle esponjosidad puedes añadir unos 4 g de polvo de hornear. Al tratarse de una mezcla densa y con bastante cantidad de grasa, suele asentarse y quedar compacta, que es justamente la gracia de los brownies tradicionales. Sin embargo, ese pequeño refuerzo de levadura química ayuda a que la preparación se eleve ligeramente, logrando una textura más aireada y delicada sin perder el carácter goloso que define a este postre.

Valor nutricional

(por comensal)

  • Calorías: 0,3 ,650 kcal
  • Proteínas: 3,5 g
  • Grasas: 16,3 g
  • Carbohidratos: 42,5 g
  • Fibra: 0,5 g
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