Receta de Tarta Alaska: el postre con helado por dentro y merengue por fuera más delicioso

 
Por The Velvet Taste, Grupo de chefs pasteleros y nutricionistas. 7 septiembre 2026

Pocos postres resultan tan sorprendentes como la tarta Alaska. Creada en Estados Unidos durante el siglo XIX como un homenaje para celebrar la compra del territorio de Alaska, este clásico de la pastelería combina un corazón de capas de helado, una base de bizcocho esponjoso y una nube de merengue dorado que envuelve toda la preparación, logrando un contraste único de temperaturas y texturas.

En algunas versiones, incluso se corona con un licor flameado que convierte el momento de servir en todo un espectáculo: el verdadero encuentro entre el fuego y el hielo en la mesa. Y aunque pueda parecer un postre reservado para grandes celebraciones o para manos expertas en repostería, su elaboración en casa es mucho más sencilla de lo que su espectacular aspecto hace pensar.

6 comensales 30m Dificultad baja
Características adicionales: Coste medio, Baño María
Ingredientes para hacer Tarta Alaska: el postre con helado por dentro y merengue por fuera más delicioso:
  • ½ litro de helado de vainilla s
  • ¼ litro de helado de fresa s
  • 1 disco de bizcocho húmedo de chocolate (o humedecer con almíbar) s
  • Para el merengue suizo: s
  • 2 claras s
  • 120 gramos de azúcar s

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Cómo hacer Tarta Alaska: el postre con helado por dentro y merengue por fuera más delicioso:
1

Empieza recubriendo internamente un bol de fondo redondeado con papel film. Para que se adhiera mejor, puedes humedecer ligeramente el interior del bol antes de colocarlo. Vierte el helado de vainilla, que debe estar lo suficientemente blando para poder extenderse, pero sin llegar a estar derretido. Distribúyelo por el fondo y las paredes del bol formando una capa uniforme. Si notas que el helado se ablanda demasiado durante este proceso, puedes llevarlo al congelador durante unos 10 minutos antes de continuar.

2

En el centro coloca el helado de fresa o cualquier otro sabor de tu preferencia. Luego extiéndelo para alisar la superficie y, encima, coloca un disco de bizcocho de chocolate o del sabor que más te guste.

3

Presiona suavemente el bizcocho sobre el helado para que quede bien adherido. Lleva el bol al congelador durante un par de horas o hasta que esté completamente firme. Una vez congelado, desmóldalo sobre el plato donde lo vas a servir y retira cuidadosamente el papel film.

4

Mientras el helado se congela, prepara el merengue que cubrirá la torta. Para preparar el merengue suizo, coloca las claras y el azúcar en un bol resistente al calor. Lleva al baño María sobre una olla con agua caliente y bate constantemente con un batidor de globo hasta que el azúcar se disuelva por completo. Para comprobarlo, toma una pequeña cantidad de mezcla entre los dedos; debe sentirse completamente lisa, sin rastros de cristales de azúcar. Si dispones de un termómetro, puedes calentar la mezcla hasta alcanzar entre 60 y 65 °C.

5

Retira el bol del baño María, seca bien la base para evitar que caiga agua en la mezcla y bate a máxima velocidad hasta obtener un merengue brillante y con picos firmes. Además, el bol debe sentirse frío al tacto.

6

Con el merengue listo, colócalo dentro de una manga pastelera y cubre completamente el pastel de helado.

7

Con ayuda de una espátula, forma remolinos y picos decorativos levantando ligeramente la espátula para crear volumen y textura.

8

Utilizando un soplete de cocina, dora el merengue hasta obtener un color dorado uniforme. Si no dispones de soplete, también puedes llevar la torta unos instantes bajo el grill del horno a máxima potencia. En este caso, deja la puerta ligeramente abierta y gira el pastel constantemente para que el merengue se dore de manera uniforme y rápida, evitando que el calor penetre demasiado y comience a derretir el helado. Sirve inmediatamente y disfruta.

Si te ha gustado la receta de Tarta Alaska: el postre con helado por dentro y merengue por fuera más delicioso, te sugerimos que entres en nuestra categoría de Recetas de tartas.

Trucos para conseguir un merengue perfecto

Aunque el merengue parece una preparación sencilla, pequeños detalles pueden marcar una gran diferencia en su textura y estabilidad. El primero es asegurarte de que el bol y los utensilios estén completamente limpios y libres de grasa, ya que incluso una pequeña cantidad puede dificultar que las claras incorporen aire correctamente. Esto ocurre porque las claras están compuestas principalmente por agua y proteínas, mientras que la grasa interfiere en la formación de la espuma que da volumen al merengue.

También es importante remover constantemente mientras las claras se encuentran a baño María. Si permanecen demasiado tiempo en contacto con una zona muy caliente, se pueden coagular, formando pequeños grumos. Cuando esto sucede, las proteínas pierden parte de su capacidad para atrapar aire durante el batido y el merengue no alcanza el mismo volumen ni estabilidad.

Valor nutricional

(por comensal)

  • Calorías: 296,7 kcal
  • Proteínas: 4,8 g
  • Grasas: 9 g
  • Carbohidratos: 49,2 g
  • Fibra: 0,6 g
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