Marta Verona, chef: “Parece salmorejo, pero es una sopa fría más sana que se hace con 1 bote de garbanzos y pimientos del piquillo”
Cuando suben las temperaturas, el gazpacho y el salmorejo vuelven a ocupar un lugar privilegiado en la mesa, aunque no son las únicas posibilidades para preparar una crema fría fácil y nutritiva. Marta Verona propone una alternativa en un vídeo de Instagram que combina dos ingredientes que no solemos encontrar juntos en este tipo de elaboraciones: pimientos del piquillo y garbanzos.
La nutricionista y cocinera, ganadora de la sexta edición de MasterChef España, incluye esta preparación dentro de su serie de cremas frías para el verano. Su principal ventaja está en la sencillez: utiliza conservas que pueden guardarse durante meses en la despensa, no requiere encender los fogones —salvo que preparemos el huevo que puede utilizarse como acompañamiento— y se hace en unos cinco minutos. Además, combina legumbres, hortalizas, yogur y aceite de oliva en un único plato.
El pimiento del piquillo es mucho más que un ingrediente para el salmorejo
Uno de los ingredientes que Verona destaca especialmente es el pimiento del piquillo. La nutricionista recuerda que el pimiento tiene un contenido de agua cercano al 90 % y aporta vitamina C, fibra y betacarotenos, pigmentos pertenecientes a la familia de los carotenoides que el organismo puede transformar en vitamina A.
Hay además una particularidad interesante detrás de este alimento. El auténtico Pimiento del Piquillo de Lodosa cuenta con Denominación de Origen Protegida (DOP) y solo puede elaborarse con pimientos de la variedad “piquillo” que cumplan los requisitos establecidos por la denominación.
Según la documentación oficial de Navarra, presenta color rojo intenso, sabor dulce y forma triangular terminada en punta. Normalmente no supera los diez centímetros y cada fruto pesa alrededor de 35 a 50 gramos.
Su elaboración también tiene una peculiaridad. Los pimientos acogidos a la DOP son asados directamente a la llama y pelados sin sumergirlos en agua ni utilizar soluciones químicas. De esta forma se intenta conservar el sabor característico adquirido durante el asado.
Sin embargo, conviene hacer una precisión: no todos los pimientos del piquillo que encontramos en conserva pertenecen a esta denominación. Para llevar el nombre “Pimiento del Piquillo de Lodosa”, deben cumplir el pliego de condiciones de la DOP.
El truco de Marta Verona para conseguir una crema espesa sin usar pan: añadir garbanzos
El segundo ingrediente fundamental son los garbanzos cocidos. Verona utiliza 300 gramos, la misma cantidad que de pimientos, consiguiendo así una textura espesa sin necesidad de incorporar pan.
Desde el punto de vista nutricional, la elección tiene sentido. Las legumbres aportan proteínas vegetales, hidratos de carbono complejos y fibra, además de minerales y vitaminas. También proporcionan saciedad, una de las razones por las que resultan especialmente interesantes cuando la crema fría se plantea como plato principal y no simplemente como entrante.
A ellos se añade un yogur natural, que contribuye a conseguir una textura más cremosa, proporciona proteínas y aporta una ligera acidez que contrasta con el sabor dulce del piquillo. Finalmente, una cucharada de aceite de oliva incorpora grasa y ayuda a redondear la preparación.
Verona propone terminarla con huevo cocido, que aumenta su contenido proteico. Como alternativa, recomienda una picada de tomate y cebolla para quienes prefieran una terminación vegetal y fresca.
La cantidad de agua permite, además, jugar con el resultado. Con menos agua obtendremos una crema más densa, cercana a la consistencia de un salmorejo; añadiendo algo más, puede convertirse en una sopa fría más ligera.
Estos son los ingredientes para preparar la sopa fría de piquillos y garbanzos
La receta está calculada para dos personas y tiene otra ventaja: prácticamente todos sus ingredientes pueden tenerse preparados de antemano.
Ingredientes
- 300 g de pimientos del piquillo en conserva, escurridos
- 300 g de garbanzos cocidos en conserva, escurridos
- 1 yogur natural
- 1 cucharada sopera de aceite de oliva
- 200 ml de agua fría
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto
- 1 huevo cocido para terminar, opcional
- Tomate y cebolla picados como alternativa
Utilizar los pimientos y garbanzos directamente de la nevera tiene una ventaja evidente durante el verano: la crema podrá consumirse prácticamente nada más terminar de triturarla. Si las conservas están a temperatura ambiente, lo mejor es refrigerarla antes de servir.
También es importante escurrir bien los garbanzos y los pimientos antes de pesarlos. El agua se añade posteriormente y de manera controlada, de modo que podemos adaptar la consistencia a nuestro gusto.
Paso a paso para hacer la sopa fría de Marta Verona en cinco minutos
La elaboración es muy sencilla y apenas requiere tiempo:
- Primero, escurrimos los 300 gramos de pimientos del piquillo y los 300 gramos de garbanzos y los ponemos en el vaso de una batidora o procesador de alimentos.
- Añadimos el yogur natural, una cucharada de aceite de oliva, sal y pimienta. Es mejor no incorporar de golpe los 200 mililitros de agua fría: empezamos con una parte y trituramos hasta obtener una crema homogénea.
- Después, añadimos el resto poco a poco hasta alcanzar la textura que más nos guste.
- Una vez triturada, solo hay que probarla y ajustar el punto de sal y pimienta. Verona recomienda servirla bien fría y terminarla con huevo cocido o, si se prefiere una opción más vegetal, con tomate y cebolla picados.
El resultado es una crema fría de piquillos y garbanzos que se prepara en apenas cinco minutos y ofrece una alternativa diferente al gazpacho y al salmorejo, con ingredientes tan sencillos como dos conservas, un yogur y un poco de aceite de oliva.
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