Receta de Crema fría de calabacín: fácil, cremosa y ligera, sin quedar pesada

 
Por Vanessa Bermudez, Cocinera. 31 agosto 2026

La crema fría de calabacín es perfecta para esos días en los que queremos comer algo sencillo, pero no necesariamente una ensalada. Tiene una textura suave y cremosa, un sabor delicado y se puede preparar con anticipación para tenerla lista en la nevera.

Una de las ventajas de esta receta es que no necesita demasiados ingredientes. El calabacín es el protagonista y, al combinarlo con cebolla, un poco de puerro y patata, conseguimos una crema con mucho sabor sin necesidad de añadir grandes cantidades de grasa o ingredientes pesados.

Se puede servir como entrante, acompañamiento o incluso como una cena ligera. Puedes disfrutarla sola, con unas gotas de aceite de oliva, semillas, queso, hierbas frescas o unos trocitos de pan tostado para darle un poco de contraste.

4 comensales 45m Dificultad baja
Características adicionales: Coste barato, Popular en Primavera-Verano, Hervido
Ingredientes para hacer Crema fría de calabacín: fácil, cremosa y ligera, sin quedar pesada:
  • 2 calabacines s
  • ½ cebolla s
  • 1 puerro s
  • 2 patatas s
  • 1 litro de caldo de verduras o pollo s
  • Aceite de oliva s
  • Pimienta s
  • Sal s

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Cómo hacer Crema fría de calabacín: fácil, cremosa y ligera, sin quedar pesada:
1

Corta la cebolla y el puerro en trozos.

2

Calienta una olla a fuego medio y añade la cucharada de aceite de oliva. Incorpora la cebolla y el puerro picados y cocina durante unos minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que empiece a ponerse transparente.

No necesitamos dorar estos ingredientes. La idea es simplemente ablandarlos y conseguir que liberen su aroma sin que tomen demasiado color.

3

Lava muy bien los calabacines y corta los extremos. No es necesario pelarlos. De hecho, dejar la piel es uno de los pequeños trucos para conseguir un color verde más bonito y, además, aporta parte de la fibra y nutrientes del vegetal.

Córtalos en trozos medianos y procura que tengan un tamaño similar para que se cocinen de manera uniforme.

4

Lava y corta la patata en cubos pequeños.

5

Agrega los calabacines y la patata y mezcla bien con la cebolla y el puerro. Cocina durante unos 3 o 4 minutos, removiendo ocasionalmente. El calabacín comenzará a ablandarse, pero no queremos cocinarlo en exceso.

6

Añade el caldo, una pizca de sal y pimienta. Cocina a fuego medio durante aproximadamente 8 a 10 minutos, hasta que el calabacín y la patata estén tiernos.

7

Es importante no alargar demasiado la cocción, especialmente si queremos conservar un color verde vivo. Una vez que los vegetales estén listos, retira la olla del fuego.

8

Cuando la preparación esté fría o tibia, colócala en una licuadora o utiliza una batidora de mano. Tritura hasta conseguir una mezcla completamente homogénea y sin trozos visibles de calabacín.Prueba y rectifica la sal y la pimienta.

Vierte la crema en un recipiente con tapa y llévala a la nevera durante al menos 2 horas.

Truco: Si la crema está demasiado espesa, puedes añadir un poco más de caldo frío hasta conseguir la consistencia que buscas.

9

La crema fría de calabacín es una receta sencilla, fresca y muy versátil, ideal para disfrutar durante los días de calor. Su textura suave y su sabor delicado hacen que sea una opción perfecta como entrante, aunque también puede convertirse en una comida ligera acompañándola con pan tostado, semillas o algún ingrediente que aporte un poco más de textura.

Si te ha gustado la receta de Crema fría de calabacín: fácil, cremosa y ligera, sin quedar pesada, te sugerimos que entres en nuestra categoría de Recetas de cremas.

Trucos para conseguir una textura ligera y un color verde perfecto
  • No peles los calabacines. La piel ayuda a conservar el color verde y aporta sabor y nutrientes. Solo asegúrate de lavarlos muy bien antes de utilizarlos.
  • No cocines demasiado el calabacín. Este es probablemente el consejo más importante. Cuanto más tiempo lo cocines, más posibilidades hay de que pierda su color y su sabor fresco. Debe quedar tierno, pero no deshecho.
  • Utiliza la cantidad justa de caldo. Es mejor comenzar con menos líquido y corregir al final. Si añadimos demasiado desde el principio, podemos terminar con una crema demasiado líquida.
  • Tritura muy bien. Para una textura especialmente fina, puedes pasar la crema por un colador después de triturarla. Este paso elimina cualquier pequeño trozo de piel o fibra y deja una textura mucho más sedosa.
  • Enfría rápido la preparación. Si quieres conservar el verde intenso, puedes acelerar el enfriamiento colocando la olla dentro de un recipiente más grande con agua fría y algunos cubitos de hielo, teniendo cuidado de que el agua no entre en la olla. Enfriarlo rápidamente ayuda a detener la cocción.
  • No olvides probarla fría. Los alimentos fríos suelen percibirse de manera diferente en cuanto a sabor, especialmente la sal. Por eso, después de refrigerarla, prueba nuevamente la crema antes de servir y ajusta los condimentos si es necesario

Valor nutricional

(por comensal)

  • Calorías: 15 kcal
  • Proteínas: 3,9 g
  • Grasas: 4,2 g
  • Carbohidratos: 24,3 g
  • Fibra: 3,8 g
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