Receta de Langostinos al ajillo y vino blanco
Si buscas un plato que nunca falla, que embellece la mesa y conquista cualquier paladar, has encontrado una de las recetas favoritas para reuniones familiares, celebraciones navideñas o simplemente un capricho rápido, fácil y delicioso para cerrar la semana con broche de oro. Hablamos de los langostinos al ajillo y vino blanco, un plato con un aroma inconfundible, preparado con ingredientes sencillos, pero llenos de sabor: ajo dorado, un toque fresco de vino y limón, y el sabor a mar de langostinos jugosos y frescos.
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- 500 gramos de de langostinos frescos s
- 6 dientes de de ajo s
- 100 mililitros de de vino blanco s
- zumo de medio limón s
- aceite de oliva virgen extra s
- sal y pimienta s
- perejil fresco s
- 1 de guindilla o chile s
Para disfrutar de un plato sabroso en pocos minutos, en esta ocasión te explicaremos cómo hacer langostillos al ajillo en sartén. El primer paso es empezar preparando la base de los langostinos al ajillo, calentando abundante aceite de oliva en una sartén amplia.
Mientras se calienta el aceite, lamina los ajos y, si quieres darle un toque picante, la guindilla o chile. Una vez laminados, incorpóralos a la sartén y deja que se doren lentamente mientras aromatizan el aceite. Esta es la base indispensable para cualquier receta de langostinos al ajillo y perejil.
Cuando los ajos estén dorados, incorpora los langostinos. En esta ocasión, te proponemos hacer unos langostinos al ajillo sin pelar, puesto que así aportarán más sabor al aceite. No obstante, si prefieres pelarlos puedes hacerlos igualmente en la sartén y obtendrás una textura más suave. Cocina los langostinos durante 1 minuto por cada lado, hasta que se pongan rosados y jugosos.
A continuación, exprime el medio limón y extrae su jugo, que deberás verter sobre los langostinos en la sartén. Remueve los langostinos para que absorban el sabor cítrico del zumo de limón.
Truco: los langostinos al ajillo y limón son la versión más ligera de este plato. Este toque fresco es muy típico degustarlo en zonas costeras donde se pretende aprovechar al máximo el frescor del marisco.
Ahora, vierte el vino blanco sobre los langostinos y deja que se evapore el alcohol durante dos o tres minutos. Una vez tengas los langostinos al ajillo con vino blanco listos, retíralos del fuego y dales el toque final espolvoreando abundante perejil fresco picado.
Por último, sirve el plato muy caliente, con la salsa de aceite y vino blanco aún burbujeante para disfrutar de la auténtica receta de la abuela de langostinos al ajillo, con el sabor de siempre. Sin duda, un plato para mojar pan y chuparte los dedos. ¡Buen provecho!
Si te ha gustado la receta de Langostinos al ajillo y vino blanco, te sugerimos que entres en nuestra categoría de Recetas de langostinos.
Como hemos apuntado los langostinos al ajillo con vino blanco son una de las recetas más versátiles de la gastronomía mediterránea, por ello admiten multitud de versiones adaptadas a todos los gustos, estaciones del año o estilos culinarios. Aquí te mostramos algunas propuestas:
- Langostinos al ajillo sin pelar: esta es la opción que te hemos comentado en el paso a paso y es perfecta para los que buscan un sabor más intenso y rústico. Al cocinar el marisco con su cáscara se mantiene mejor la humedad y su carne queda mucho más jugosa.
- Langostino al ajillo en sartén: si te preguntas cómo preparar langostinos al ajillo es la versión clásica y también las más rápida de elaborar, pues los tendrás listos en apenas 10 minutos. Este plato es perfecto para cenas improvisadas o como entrante elegante.
- Langostinos al ajillo y limón: el limón aporta frescor, ligereza y un toque cítrico delicioso. Esta opción es mucho más veraniega o apta para los que buscan un sabor más suave, puesto que el limón equilibra la potencia del ajo y del vino blanco.
- Langostinos al ajillo y vino blanco al horno: por último, una alternativa perfecta sobre todo para Navidad o eventos especiales es preparar esta receta al horno. El calor del horno concentrará los aromas y ayudará a generar un jugo natural con notas tostadas. Así, podrás preparar los mejores langostinos al ajillo sin complicaciones y sin ensuciar tu cocina.
Valor nutricional
(por comensal)
- Calorías: 41 kcal
- Proteínas: 65 g
- Grasas: 12,5 g
- Carbohidratos: 5 g
- Fibra: 0,5 g