Receta de Muslitos de pollo al ajillo: la receta casera que siempre queda jugosa
Los muslitos de pollo al ajillo son una receta tradicional, económica y muy sabrosa, que siempre apetece. El ajo potencia el sabor del pollo y, al cocinarse al horno, los muslitos quedan tiernos y jugosos, con una piel dorada irresistible. Además, es una preparación sencilla que requiere pocos ingredientes y casi nada de trabajo.
Te enseñamos paso a paso cómo hacer muslitos de pollo al ajillo para que te queden perfectos y puedas repetir esta receta cada semana.
- 8 muslos de pollo s
- 5 dientes de ajo s
- 80 gramos de mantequilla s
- 1 cucharada sopera de paprika s
- sal s
- pimienta s
- 1 cucharada sopera de ajo en polvo s
- 1 cucharada sopera de aceite de oliva s
- 1 puñado de perejil fresco s
Precalienta el horno a 180 ºC. Seca muy bien los muslos de pollo con papel absorbente, eso ayudará a que se doren mejor en el horno. Añade las especias a los muslos de pollo: sal, pimienta, paprika y el ajo en polvo.
Añade en una sartén el aceite de oliva y dora los muslos de pollo por ambos lados,aproximadamente durante 5 minutos.
Coloca los muslitos de pollo en una fuente para horno. Hornea durante 20 minutos a 180° C con calor arriba y abajo.
Pela los ajos y machácalos ligeramente con el cuchillo para que liberen todo su aroma. Pica también el perejil.
Derrite la mantequillay añádela en un bol, incorpora también los ajos, el perejil, la sal y la pimienta.
Pasado los 20 minutos retira los muslos de pollo del horno y úntalos con esta mezcla para que se impregnen bien del sabor.
Sube la temperatura a 200 °C y hornea 15 minutos más, hasta que los muslitos estén bien dorados y la piel quede crujiente. Retira del horno y deja reposar 5 minutos antes de servir.
Sirve los muslitos de pollo al ajillo bien calientes, bañados con su propia salsa y, si lo deseas, espolvorea más perejil fresco picado por encima.
Acompáñalos con patatas doradas al horno, arroz blanco o una ensalada fresca para equilibrar el plato. Disfrútalos recién hechos, cuando están más jugosos y llenos de sabor.
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Antes de hornear el pollo, hay pequeños detalles que pueden cambiar por completo el resultado final. Toma nota de estos sencillos trucos para que quede lo más jugoso y sabroso posible:
- Seca los muslitos muy bien antes de empezar. Parece un detalle sin importancia, pero cuanto más seca esté la piel, mejor se dorará en el horno.
- Nada de amontonarlos. Si los muslos están pegados unos a otros, no se asarán, sino que se cocerán.
- Déjales espacio para que el aire caliente circule y la piel quede crujiente.
- Piel siempre hacia arriba. Es la clave para conseguir ese dorado uniforme que entra por los ojos antes que por la boca.
- Riégalos durante el horneado. Bañarlos con su propio jugo evita que la carne se reseque y potencia el sabor. Machaca los ajos. Al aplastarlos liberan mucho más aroma que si los dejas enteros.
- ¿Un extra de sabor? Marina antes. Si tienes 30 minutos, mezcla los muslos con las especias y déjalos reposar antes de hornear.
Valor nutricional
(por unidad)
- Calorías: 292,5 kcal
- Proteínas: 24,5 g
- Grasas: 22 g
- Carbohidratos: 1,9 g
- Fibra: 0,3 g