Receta de Tarta de manzana con masa filo: la versión más ligera y crujiente del clásico de siempre
La tarta de manzana es uno de los grandes clásicos de la repostería casera, pero cuando se prepara con masa filo adquiere un carácter completamente distinto: más ligera, crujiente y sorprendente. En lugar de una base densa, esta versión apuesta por finísimas capas doradas que envuelven un relleno jugoso de manzana aromatizada con especias, creando un contraste irresistible entre textura y sabor.
Esta forma de preparar la tarta está inspirada en muchos dulces del Mediterráneo y de Oriente Medio, donde la masa filo se utiliza desde hace siglos para crear postres llenos de capas y sabor, como el baklava o los pasteles de frutos secos. Aplicada a la tarta de manzana, aporta un toque diferente que sorprende sin complicar la receta.
Además, es una opción perfecta cuando apetece preparar algo casero sin pasar demasiado tiempo en la cocina. Con pocos ingredientes y un montaje muy sencillo, se consigue una tarta deliciosa, ideal para una merienda, un café por la tarde o para sorprender a los invitados con un postre diferente.
- 1 paquete de masa filo s
- 4 manzanas rojas s
- ½ cucharadita de canela en polvo s
- Azúcar granulada c/n s
- Mantequilla en cubo s
- Mantequilla derretida c/n s
Empieza preparando las manzanas que irán en el centro de la tarta. Puedes pelarlas o mantener la cáscara si no es muy dura; si decides pelarlas, sumérgelas en agua con limón para evitar que se oxiden.
Retira el corazón de la manzana y corta la pulpa en láminas delgadas, manteniéndolas en el agua con limón hasta usarlas.
En una sartén coloca las láminas de manzana junto con un cubo de mantequilla, la canela en polvo y el azúcar para endulzarlas y caramelizarlas ligeramente.
Deja que se caramelicen suavemente, removiendo de vez en cuando hasta que el líquido se evapore y las manzanas adquieran un color dorado. Reserva.
Para la masa filo, desdóblala con cuidado, puedes cortarlas si son muy grandes. Coloca una hoja sobre la mesa de trabajo. Unta mantequilla derretida con una brocha en toda la superficie.
Encima de la mantequilla espolvorea azúcar granulada. Apila otra hoja encima cruzando las capas y repite el proceso, alternando mantequilla y azúcar, hasta formar una pila de 7 hojas.
Coloca un aro de 18 cm sobre una placa con tapete de silicona y coloca la pila de masa filo enmantequillada dentro, presionando bien para forrar los ángulos de la base.
Vuelca las láminas de manzana caramelizadas en el molde y cubre con la masa filo sobrante. Si hay espacios sin masa, forma rosetones con tiras de masa para decorar la superficie.
Barniza con huevo batido o con un poco más de mantequilla derretida y espolvorea azúcar por encima. Hornea a 180 °C durante unos 30 minutos, o hasta que la superficie se vea dorada y crujiente.
Retira del horno, deja enfriar y sirve. Puedes acompañar la tarta de manzana con masa filo con una bola de helado para convertirlo en un postre aún más irresistible
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La masa filo es muy delicada y requiere ciertos cuidados al manipularla. Uno de los errores más comunes es dejarla expuesta al aire durante demasiado tiempo: se seca con rapidez y puede quebrarse. Para evitarlo, cúbrela siempre con un paño ligeramente húmedo mientras trabajas.
Otro fallo habitual es utilizar poca mantequilla (o grasa) entre las capas, lo que provoca que se peguen entre sí y pierdan su característica textura crujiente. También es frecuente que las hojas se rompan al manipularlas. Si ocurre, no te preocupes: puedes superponerlas igualmente o aprovechar los trozos para decorar la superficie del plato.
Valor nutricional
(por comensal)
- Calorías: 28 kcal
- Proteínas: 3,5 g
- Grasas: 1 g
- Carbohidratos: 45 g
- Fibra: 4 g