Isabel Muñoz, cocinera: “Para que las almejas a la marinera estén más sabrosas, no uses fumet, mejor añade vino blanco y maicena”

 
Por Helena Sala. 20 agosto 2026

Las almejas a la marinera son uno de esos platos que no necesitan demasiados ingredientes para convertirse en protagonistas de la mesa. Una buena salsa de tomate, ajo, cebolla y vino blanco puede ser suficiente para acompañarlas, especialmente si se busca una receta sencilla y rápida para preparar en casa.

La cocinera Isabel, del canal de Youtube Cocinando con Isabel, ha publicado un vídeo donde propone una versión al estilo andaluz que además utiliza almejas congeladas, una alternativa económica que permite preparar este plato sin necesidad de recurrir a marisco fresco. La clave de su receta está en elaborar una salsa bien ligada y con mucho sabor, en la que el tomate y el vino blanco tienen un papel fundamental.

El resultado son unas almejas bañadas en una salsa espesa y sabrosa, pensada para acompañar con un buen trozo de pan.

Los ingredientes que necesitas para preparar las almejas a la marinera de Isabel

Para preparar esta receta para varias personas se necesitan ingredientes fáciles de encontrar. La lista es la siguiente:

  • 1 kilo de almejas congeladas
  • 1 cebolla pequeña o cebolla nueva
  • 3 dientes de ajo
  • 1 guindilla o cayena, opcional
  • 400 g de tomate triturado
  • 1 cucharadita de maicena
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 125 ml de vino blanco
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta negra recién molida
  • Perejil para terminar el plato

Las almejas congeladas permiten abaratar el coste de la receta, aunque también se puede utilizar producto fresco. Antes de empezar, Isabel las coloca en agua con sal para que se hidraten y puedan soltar posibles restos de arena.

Cómo hacer almejas a la marinera paso a paso y conseguir una salsa bien ligada

Mientras las almejas reposan en el agua con sal, se puede comenzar a preparar la salsa. El proceso es sencillo y apenas requiere unos minutos.

  1. Preparar el sofrito. Se pone un fondo de aceite de oliva en una cazuela o sartén y se calienta. Después se baja ligeramente el fuego y se añaden la cebolla y los ajos muy picados. Si se quiere un toque picante, se incorpora también la guindilla. Se añade una pizca de sal y se cocina hasta que la cebolla quede tierna y ligeramente dorada.
  2. Añadir la maicena y el pimentón. Cuando la cebolla esté pochada, se incorpora la maicena y se remueve bien para que se cocine y no deje sabor a crudo. A continuación se añade el pimentón dulce y se mezcla rápidamente para evitar que se queme.
  3. Incorporar el tomate. Se añade el tomate triturado y se mezcla con el sofrito. Se incorpora pimienta negra al gusto y se cocina durante unos minutos a fuego medio, preferiblemente con la cazuela tapada. Hay que remover de vez en cuando hasta que el tomate pierda buena parte de su agua.
  4. Añadir el vino blanco. Cuando el tomate esté bien cocinado, se incorpora el vino blanco y se sube el fuego durante unos minutos. El objetivo es que el alcohol se evapore y el vino se integre con el resto de la salsa.
  5. Cocinar las almejas. Una vez evaporado el alcohol, se vuelve a bajar la temperatura y se incorporan las almejas escurridas. Se mueve la cazuela con cuidado para que queden cubiertas por la salsa y se tapa.
  6. Terminar la cocción. Las almejas se cocinan durante unos tres minutos aproximadamente. Después se prueba la salsa y se rectifica de sal si es necesario. Cuando estén listas, se apaga el fuego.

El resultado: unas almejas con una salsa espesa perfecta para mojar pan

Las almejas se pueden servir directamente en la misma cazuela o colocarlas en una fuente. Para terminar, Isabel añade pimienta negra recién molida y un poco de perejil, que aporta color y un toque fresco al plato.

Uno de los puntos fuertes de esta receta es precisamente la salsa. El tomate aporta intensidad, el vino blanco añade aroma y la maicena ayuda a conseguir una textura más ligada. Además, el jugo que desprenden las propias almejas durante la cocción termina integrándose en la preparación.

El resultado es un plato sencillo que puede prepararse en poco tiempo y que funciona especialmente bien como entrante, aperitivo o parte de una comida especial. Y, como suele ocurrir con las mejores salsas, lo más difícil será resistirse a acompañarlo con pan para aprovechar hasta la última cucharada.

Las almejas a la marinera son mucho más que una delicia: un plato rico en proteínas, hierro y vitamina B12

Las almejas son un alimento con un buen aporte de proteínas y pocas grasas. Según los datos del Ministerio de Agricultura, 100 gramos de almejas aportan aproximadamente 74 kcal, 12,8 gramos de proteínas y solo 1 gramo de grasa. También destacan por su contenido en hierro y vitamina B12, dos nutrientes importantes para el organismo.

En esta receta, el valor nutricional final dependerá también de la cantidad de aceite utilizada y del pan con el que se acompañe la salsa. Aun así, el ingrediente principal aporta una buena cantidad de nutrientes en relación con sus calorías, mientras que el tomate, la cebolla y el ajo completan el plato con verduras y sabor.

El resultado es una receta sencilla que, además de ser sabrosa y fácil de preparar, permite disfrutar de las propiedades nutricionales de las almejas sin necesidad de recurrir a una elaboración complicada.

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