Rosa González, madre cocinera: “La mejor tortilla de patatas para verano se prepara en dos capas y se rellena con mayonesa, atún, lechuga y tomate”
Cuando llega el calor, apetecen recetas que puedan prepararse con antelación y comerse frías. Una de ellas es esta tortilla de verano rellena, una versión diferente de la clásica tortilla de patatas que combina una base de patata y cebolla con un relleno fresco de mayonesa, lechuga, atún y tomate.
La receta la ha compartido la cocinera Rosa González en un vídeo de su canal de YouTube @rosacocineraymadre. En lugar de añadir todos los ingredientes a la tortilla, se preparan dos tortillas finas que después se utilizan para cerrar el relleno, como si fuera un pastel salado.
El resultado es un plato sencillo, económico y fácil de preparar, que además gana en sabor después de unas horas en la nevera. Es una buena opción para una comida de verano, una cena informal o para dejar preparada con antelación.
El truco de esta tortilla de verano está en cómo se preparan las patatas y la cebolla
La base de la receta es la misma que la de una tortilla de patatas tradicional: patata, cebolla y huevo. Sin embargo, en este caso conviene prestar atención al punto de cocción porque las tortillas tendrán que mantener una cierta consistencia para poder rellenarlas después.
Primero se pelan las patatas y se cortan en trozos finos. La cebolla se corta de una forma similar para que ambos ingredientes se cocinen de manera uniforme. Todo se pone a pochar en abundante aceite, a fuego moderado, hasta que las patatas estén blandas y la cebolla quede bien hecha.
No interesa que las patatas queden crujientes, sino tiernas y ligeramente melosas, ya que serán la base de las dos tortillas. Una vez listas, hay que escurrirlas muy bien para retirar el exceso de aceite.
Mientras tanto, se baten los huevos en un recipiente amplio. Las patatas y la cebolla se incorporan todavía calientes y se mezclan con el huevo junto con una pizca de sal.
Este paso es importante porque permite que el huevo impregne bien las patatas y la cebolla antes de llevar la mezcla a la sartén.
El truco de preparar dos tortillas para crear esta original receta de verano
Uno de los detalles que hacen diferente a esta receta es, precisamente, que la mezcla de patata, cebolla y huevo se divide para preparar dos tortillas, aunque no con la misma cantidad.
La mayor parte se utiliza para hacer la primera tortilla, que será la base. Se cuaja en una sartén bien caliente hasta que quede hecha pero todavía jugosa en el interior. Después se le da la vuelta y se deja unos minutos más para que tome color por el otro lado.
Una vez lista, se retira y se deja templar. Con la parte restante se prepara una segunda tortilla, que debe tener un tamaño similar a la primera y que servirá como tapa. No hace falta que sea excesivamente gruesa: lo importante es que quede suficientemente firme para cubrir el relleno sin romperse.
Una vez que ambas tortillas están templadas, llega el momento de montar el plato. Es recomendable no rellenarlas cuando todavía están muy calientes, ya que el calor puede afectar a ingredientes como la mayonesa y hacer que la lechuga y el tomate pierdan textura.
Mayonesa, atún, lechuga y tomate: el relleno fresco de esta tortilla de verano
El relleno es sencillo, pero funciona precisamente por el contraste entre la tortilla y los ingredientes frescos. La primera capa se cubre con mayonesa, que aporta cremosidad y ayuda a unir el resto de ingredientes.
Después se colocan unas hojas de lechuga, que aportan frescor y un punto crujiente. Sobre ellas se añade atún bien escurrido, para evitar que el exceso de líquido humedezca demasiado la tortilla.
El último ingrediente es el tomate, cortado en rodajas. Conviene que no sean demasiado gruesas y, sobre todo, que el tomate esté bien escurrido para que no aporte un exceso de agua al conjunto.
Finalmente, se coloca la segunda tortilla encima y se presiona ligeramente para que el relleno quede repartido.
La combinación recuerda en cierto modo a los clásicos pasteles fríos de verano, pero con dos capas de tortilla de patatas en lugar de pan. Por eso resulta una alternativa interesante para quienes buscan darle un giro a una receta tan tradicional.
El último paso es el que hace que esta tortilla de verano quede todavía mejor
Aunque puede comerse una vez montada, esta tortilla está pensada para servirse fría. Lo ideal es dejarla reposar y enfriar antes de cortarla, ya que así el relleno se asienta y resulta mucho más fácil conseguir porciones limpias.
Además, el reposo permite que los sabores de la mayonesa, el atún, el tomate y la lechuga se integren con la tortilla de patatas. Para una comida de verano, incluso se puede preparar con varias horas de antelación y conservarla refrigerada hasta el momento de servir.
Un detalle importante es controlar la humedad. El atún debe estar bien escurrido y el tomate no debería soltar demasiado líquido, porque un exceso de agua puede reblandecer la tortilla y hacer que se desmonte al cortarla.
El resultado es una tortilla diferente, fresca y contundente que puede servirse como plato principal, acompañamiento o incluso como una propuesta para llevar a una comida al aire libre. Y todo con ingredientes muy sencillos: patatas, cebolla, huevos, mayonesa, lechuga, atún y tomate.
Una forma original de aprovechar la tortilla de patatas y convertirla en una receta fría que encaja especialmente bien cuando las temperaturas empiezan a subir.
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