Un informe señala las doce frutas y verduras con más pesticidas: lo que debes saber antes de comerlas
Espinacas, fresas, uvas, melocotones y manzanas. Todas aparecen en la Dirty Dozen, una lista que publica cada año la organización estadounidense EWG (Environmental Working Group). Para elaborarla, sus especialistas han analizado más de 53.000 muestras de frutas y verduras recogidas en distintos puntos de Estados Unidos y las han clasificado según la cantidad de pesticidas que acumulan. Este año, además, han dado un paso más: no solo han medido cuántos pesticidas tiene cada alimento, sino también lo tóxicos que son para la salud.
Estos datos proceden de Estados Unidos, donde todavía se utilizan pesticidas que en Europa están prohibidos. Aquí los controles son más estrictos, pero eso no significa que el problema no nos afecte. Los informes de la EFSA, de Ecologistas en Acción y de la red europea PAN Europe señalan que buena parte de las frutas y verduras que más residuos acumulan en España son las mismas que aparecen en la Dirty Dozen. Y hay algo que todavía no se ha evaluado: qué efectos puede tener sobre la salud ingerir varios pesticidas a la vez procedentes de distintos alimentos.
No se trata de dejar de comer fruta y verdura. Eso sería un error. De lo que se trata es de saber qué compras y de poder elegir mejor con la información que tenemos a día de hoy.
Estas son las doce frutas y verduras con más pesticidas
Estas son las doce frutas y verduras con más pesticidas según la Dirty Dozen, ordenadas de la más contaminada a la que menos residuos presenta. La gran novedad es que las espinacas ocupan el primer puesto por primera vez, desbancando a las fresas, que llevaban nueve años liderando el ranking. El motivo: ninguna otra fruta u hortaliza analizada acumula tantos plaguicidas como las espinacas.
Las fresas bajan al segundo lugar, aunque siguen presentando residuos de decenas de sustancias químicas diferentes. En tercera posición están la col rizada, la berza y las hojas de mostaza. Entre las tres, los análisis han encontrado hasta 103 pesticidas diferentes.
Les siguen las uvas, los melocotones, las cerezas, las nectarinas y las peras. Y cierran la lista las manzanas en noveno lugar, las moras en décimo, los arándanos en undécimo y las patatas en duodécimo.
Los pimientos y las judías verdes se han quedado fuera de la lista oficial, pero la propia EWG advierte de que también presentan niveles de plaguicidas muy elevados.
El riesgo invisible de los pesticidas en lo que comes
Otro dato a tener en cuenta es el que han arrojado las patatas. Casi el 90 % de las muestras analizadas contenía clorprofam, una sustancia que se aplica a las patatas una vez recogidas del campo para evitar que les salgan los típicos brotes que aparecen cuando llevan mucho tiempo almacenadas. Pero este dato tiene un matiz importante si vives en España: el clorprofam sigue siendo legal en Estados Unidos, pero en la Unión Europea se prohibió en 2019 precisamente por el riesgo que supone para consumidores y agricultores. Las patatas que compras aquí no deberían contener esta sustancia.
De todas las muestras que se han analizado, casi el 96 % contenía restos de pesticidas. Sumando los que han aparecido en las frutas y en las verduras, los especialistas han encontrado un total de 203 pesticidas diferentes.
Pero hay otro dato que conviene conocer. Un estudio publicado en septiembre de 2025 en la revista científica International Journal of Hygiene and Environmental Health cruzó los datos de pesticidas en alimentos con análisis de orina de 1.837 personas. La conclusión fue clara: quienes consumen habitualmente espinacas, fresas, uvas o melocotones de cultivo convencional presentan niveles significativamente más altos de plaguicidas en su organismo. Dicho de forma sencilla: lo que comes acaba reflejándose en tu cuerpo.
Los datos europeos que conviene conocer
La Dirty Dozen es un análisis que se hace con productos de Estados Unidos, así que es normal preguntarse: ¿aquí sucede lo mismo? Hay un informe de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), publicado en mayo de 2025, donde aparece el análisis de más de 132.000 muestras de frutas y verduras cultivadas dentro de la Unión Europea. El 98 % del género tenía unos niveles de pesticidas que están dentro de lo que permite la legislación europea.
Ahora bien, eso no significa que las frutas que se comercializan en Europa no contengan plaguicidas. De hecho, los tienen, y las que más acumulan son, por este orden, las fresas, los melocotones y las manzanas. Curiosamente, las tres aparecen también en la Dirty Dozen. Como ves, quizá lo que ocurre en Estados Unidos ya no te parezca algo tan lejano.
España y los pesticidas: ¿por qué consumimos más que el resto de Europa?
¿Somos la excepción al resto de Europa o no? Ya en 2025, un informe de Ecologistas en Acción elaborado con datos oficiales de la AESAN puso sobre la mesa algo muy revelador. Los datos hacen referencia a los productos que se vendieron en nuestro país en 2023 y revelan que contenían residuos de 130 plaguicidas diferentes, un 23 % más respecto al año anterior. De esos 130, sesenta eran sustancias que ni siquiera estaban autorizadas para uso agrícola dentro de la Unión Europea.
Visto así, es fácil preguntarse: ¿y eso cómo es posible? Sucede porque la UE regula los plaguicidas que utilizan los agricultores europeos, pero no tiene medios para controlar los niveles de sustancias tóxicas que hay en las frutas y verduras que se importan de terceros países. Un caso llamativo es el de las mandarinas: en el 70 % de las que se analizaron se encontraron dos o más plaguicidas. Pero incluso algunas de las mandarinas analizadas llegaban a tener hasta nueve plaguicidas diferentes.
Consejos prácticos para consumir menos pesticidas cada día
Entonces, si tantas frutas y verduras contienen plaguicidas, ¿qué podemos hacer? ¿La única solución es comprarlo todo ecológico? No necesariamente. Hay pequeñas decisiones en el día a día que pueden ayudarte a reducir la cantidad de pesticidas que ingieres.
La propia Dirty Dozen, por ejemplo, recomienda optar por productos donde los niveles de residuos son muy bajos, como los aguacates, las piñas, las cebollas o los espárragos. Pero ojo: la solución tampoco pasa por renunciar a las espinacas, fresas o melocotones. Son alimentos ricos y nutritivos. ¿Qué podemos hacer para mantenerlos en nuestra dieta? Tomar algunas precauciones antes de prepararlos.
Las frutas y verduras hay que lavarlas siempre, pero con eso solo no basta. Un truco eficaz es ponerlas en remojo en agua con un poco de bicarbonato: por cada medio litro de agua, añade una cucharadita de bicarbonato. Déjalas en remojo unos diez o quince minutos y después acláralas bien con agua abundante bajo el grifo. Esta solución no elimina el cien por cien de los residuos, pero es bastante más eficaz que simplemente pasarlas por agua.
Comprar fruta y verdura de temporada y de proximidad también es una opción muy interesante. Son productos que recorren menos distancia y que, al ponerse a la venta en un plazo más corto de tiempo, no necesitan que se les añadan determinadas sustancias para conservarlos. Por último, si te interesa la opción ecológica pero ves que el precio se te va de presupuesto, prueba con las frutas y verduras ecológicas congeladas: son más baratas que las frescas y tienen unos bajos niveles de pesticidas.
Por tanto, no hace falta que renuncies a comprar las frutas y verduras que te gustan. Solo hace falta tener un poco más de información a la hora de comprar y saber cómo prepararlas.
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