Receta de Flan de nata: el ingrediente que hace más cremoso el clásico postre de la abuela

 
Por The Velvet Taste, Grupo de chefs pasteleros y nutricionistas. 20 mayo 2026
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El flan de nata es uno de esos postres caseros tiene algo especial: una mezcla perfecta entre sencillez, tradición y esa textura suave y cremosa tan apetecible. Aunque nace del clásico flan de toda la vida, esta versión incorpora nata o crema de leche, aportándole un extra de cremosidad y un sabor mucho más delicado y envolvente.

El resultado es un postre sedoso, ligero y lleno de sabor, de esos que se deshacen lentamente en la boca y dejan ganas de repetir. Además, es una receta muy fácil de preparar, ideal tanto para quienes disfrutan haciendo repostería en casa como para quienes buscan un dulce sencillo pero con un resultado elegante y delicioso. Porque a veces, los postres más simples son también los más irresistibles.

4 comensales 1h 30m Dificultad baja
Características adicionales: Coste barato, Receta sin gluten, Baño María
Ingredientes para hacer Flan de nata: el ingrediente que hace más cremoso el clásico postre de la abuela:
  • 4 huevos s
  • 250 mililitros de leche s
  • 250 mililitros de crema de leche (1¼ tazas) s
  • 100 gramos de azúcar (½ taza) s
  • 1 chorro de esencia de vainilla s
  • 200 gramos de azúcar blanca para el caramelo s

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Cómo hacer Flan de nata: el ingrediente que hace más cremoso el clásico postre de la abuela:
1

Empieza preparando el caramelo que recubrirá el molde y dará ese tono dorado tan característico al flan. Coloca el azúcar granulada en una sartén pequeña y deja que se derrita lentamente a fuego medio-bajo. Verás cómo poco a poco los cristales se transforman en un almíbar transparente y con el calor se irá oscureciendo hasta convertirse en un caramelo de color ámbar intenso.

2

En ese momento retíralo del fuego y viértelo con cuidado dentro del molde, que puede ser uno grande de unos 18 centímetros de diámetro o varios individuales resistentes al calor.

3

Gira el molde suavemente para que el caramelo se deslice y cubra toda la base y parte de las paredes. Si notas que se endurece demasiado rápido, puedes calentar el molde previamente en el horno o sobre una hornilla a fuego bajo, lo que facilitará que el caramelo se distribuya de manera uniforme. Una vez listo, deja enfriar a temperatura ambiente.

4

Para preparar la mezcla del flan, bate los huevos junto con el azúcar hasta que se integren (sin formar espuma) y la mezcla se vea homogénea.

5

Añade la leche y la nata líquida, que aportará una textura más cremosa y un sabor delicado. Aromatiza con un chorrito de esencia de vainilla y mezcla nuevamente.

6

Antes de verter en el molde acaramelado, pasa la preparación por un colador fino para eliminar cualquier resto de clara o pequeñas hebras de huevo que puedan afectar la suavidad final.

7

Cubre el molde con papel de aluminio y colócalo dentro de una bandeja alta. Llena la bandeja con agua caliente hasta alcanzar la mitad del molde para cocinar al baño María, lo que permitirá una cocción lenta y pareja. Lleva al horno precalentado a 120 °C y deja cocinar durante aproximadamente una hora, hasta que notes que los bordes del flan están firmes pero el centro aún conserva un ligero temblor.

8

Cuando esté listo, retira del horno y deja enfriar a temperatura ambiente. Luego, refrigera durante toda la noche para que la textura se asiente. Al día siguiente, pasa una espátula fina por los bordes si es necesario, coloca un plato sobre el molde y dale la vuelta. El flan caerá y se bañará con el caramelo líquido que se liberará al desmoldar. Sirve frío y a disfrutar.

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Consejos para un flan sin burbujas y con textura sedosa

La clave para conseguir un flan liso está en controlar la cocción. Cuando la mezcla se expone a temperaturas demasiado altas, el movimiento del hervor genera burbujas que luego quedan atrapadas en la crema y alteran su suavidad.

Por eso es fundamental cocinarlo siempre al baño María: el agua actúa como regulador del calor y evita que la preparación hierva de manera brusca. Para amortiguar aún más la vibración, un buen truco es colocar un paño de cocina doblado en el fondo de la bandeja del baño María y, encima, situar el molde del flan encima, así se cocina sin sobresaltos.

Otro detalle importante es colar la mezcla antes de verterla en el molde. Pasarla por un colador fino, incluso dos veces, elimina restos de clara o pequeñas hebras de huevo que podrían dar una textura granulada. De esta manera la crema se vuelve más uniforme y al hornearse adquiere esa consistencia sedosa.

Valor nutricional

(por comensal)

  • Calorías: 0,3 ,920 kcal
  • Proteínas: 1 g
  • Grasas: 3 g
  • Carbohidratos: 5 g
  • Fibra: g
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