El truco de despensa que casi nadie conoce: por qué deberías guardar las manzanas junto a las patatas
Es muy común llegar a casa después de hacer la compra y guardar las patatas en cualquier sitio de la cocina o de la despensa, casi sin pensarlo. Las metemos en un cajón, en bolsas cerradas o dentro de un armario cualquiera, con la idea de "ya se usarán". Días después, cuando vamos a cogerlas para cocinar, vemos que han aparecido los temidos brotes, la piel arrugada o ese color verdoso que nos hace dudar de si podemos consumirlas o es mejor desecharlas.
Esta es una situación que se repite con frecuencia en muchos hogares: alimentos que se estropean antes de tiempo y dinero tirado a la basura. No obstante, lo que pocas personas saben es que un sencillo cambio en la forma de guardar las patatas puede ayudar a que se conserven en perfecto estado durante más tiempo. Y, aunque pueda parecer sorprendente, el truco que sí funciona solo consiste en guardar las patatas junto a manzanas para frenar su germinación y poder mantenerlas en buenas condiciones sin esfuerzo. Lo que ocurre dentro de la despensa es clave: los alimentos reaccionan entre sí cuando se almacenan juntos en espacios cerrados, lo que influye directamente en su conservación.
Este gas natural que liberan las manzanas frena los brotes de las patatas
Las manzanas desprenden de forma natural etileno, un gas vegetal que influye en el proceso de maduración de frutas y hortalizas. Y, aunque, en algunos alimentos este gas acelera su deterioro, en el caso de las patatas ocurre todo lo contrario: tiene la capacidad de retrasar la aparición de brotes en estos tubérculos, ayudando así a que se conserven en mejor estado durante más tiempo.
Aunque este efecto no supone una conservación indefinida, sí puede ser una gran opción para alargar la vida útil de las patatas que compramos durante varias semanas, si se conservan de manera adecuada.
Este es un método que se ha utilizado durante generaciones. Antiguamente, en muchas zonas rurales se almacenaban de forma conjunta ciertos alimentos en la cocina para evitar su deterioro y poder disfrutar de sus propiedades y beneficios durante mucho más tiempo. A día de hoy, este método de almacenamiento cuenta con respaldo científico, por lo que está volviendo a situarse como uno de los mejores trucos para conservar las patatas y evitar que germinen en pocos días o semanas.
Cómo guardar manzanas y patatas juntas correctamente en la cocina
Para que este antiguo truco de cocina funcione y las patatas se mantengan en perfectas condiciones, los expertos recomiendan:
- Guardar las patatas en un lugar de la cocina o despensa que sea fresco, seco y oscuro.
- Conservarlas en recipientes transpirables como cajas de cartón o madera.
- Colocar una o dos manzanas entre las patatas para que el efecto del etileno haga lo suyo y frene el deterioro.
- Revisar regularmente el estado de las manzanas y las patatas y desechar aquellas que estén dañadas.
Con estos sencillos pasos, las patatas pueden durar muchos más días sin brotar. Eso sí, según los expertos, este método no funciona en el caso de las patatas que ya tengan brotes o partes verdes. En ese caso, lo mejor es desecharlas directamente y evitar su consumo. Tampoco funciona bien en ambientes muy calientes (aceleran el deterioro) ni en el frigorífico, ya que el frío provoca alteraciones en su textura y sabor al convertir el almidón de la patata en azúcar.
Errores comunes al conservar patatas y que arruinan su vida útil
Son varios los errores que, sin saberlo, cometemos al guardar las patatas en la cocina o despensa. Uno de los más frecuentes es exponerlas a la luz de forma directa o conservarlas en recipientes transparentes, lo cual favorece su deterioro y que presenten partes verdosas en la piel en poco tiempo. Otro fallo común es almacenarlas en bolsas de plástico cerradas y no transpirables, por lo que se acumula humedad y se acelera la aparición de moho y brotes.
La temperatura también es importante. Ni el calor ni el frío excesivo son buenos aliados de estos tubérculos, ya que favorecen su germinación. Por ello, lo ideal es mantenerlas en lugares frescos pero secos. Y, por último, el gesto habitual de lavar las patatas antes de guardarlas también es un error que conviene evitar. La humedad hace que se echen a perder antes de tiempo, con lo que es preferible limpiarlas solo antes de cocinarlas.
Un sencillo gesto que ayuda a ahorrar y desperdiciar menos comida
Sencillos gestos como este pueden tener un gran impacto en nuestros bolsillos y en el consumo responsable. Revisar la despensa con regularidad, conservar los alimentos en condiciones adecuadas y hacer uso de trucos domésticos tan fáciles, como guardar las manzanas junto a las patatas en la despensa, ayuda a alargar la vida útil de los productos que normalmente consumimos y contribuye a un menor desperdicio alimentario.
En definitiva, un pequeño gesto muy efectivo para mejorar la conservación de los alimentos en casa y ahorrar en la cesta de la compra.
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