Evita errores: los trucos de expertos para saber si la carne está mala (y no enfermarte)
Según los expertos, consumir carne en mal estado puede provocar intoxicaciones alimentarias graves, por lo que saber identificar cuándo ya no es apta para el consumo es clave para poder proteger tu salud. Aunque las fechas de caducidad y consumo preferente son una guía importante para determinar si se debe consumir o no la carne, no siempre son indicadores suficientes para saber su verdadero estado, dado que factores como una mala refrigeración, contaminación cruzada o la ruptura de la cadena de frío podrían acelerar su deterioro, incluso, antes de la fecha prevista.
Respondemos a la siguiente pregunta: ¿cómo saber si la carne está mala? Conocer cuáles son las principales señales de alerta y cómo puedes identificar si la carne se encuentra en mal estado a través del olor o la textura es clave. Aprender a reconocer estas señales no solo te ayudará a evitar riesgos para la salud, sino que te permitirá reducir el desperdicio alimentario y hacer una distinción útil sobre carne realmente estropeada y carne apta para consumo.
Las 5 señales principales que indican que la carne está mala
Para averiguar el estado de una pieza de carne, existen indicios que rápidamente nos permiten detectar si el alimento es apto o no para su consumo. Estas son las principales 5 señales de que la carne está mala, según los expertos:
Cambio anormal de color
El color es una de las primeras características que debes observar al revisar la carne. Como explica Mari Carmen, responsable de calidad e I+D del grupo Abrasador, en sus redes sociales, “el primer síntoma sin duda es el cambio de color”.
Estas son las señales visuales de alerta:
- Tonos grisáceos o verdosos en carne roja.
- Color marrón oscuro poco uniforme.
- Manchas irregulares o decoloraciones.
- Aspecto apagado o sin brillo.
Importante: las carnes envasadas al vacío pueden presentar un oscurecimiento temporal al abrir el paquete que debería desaparecer tras unos minutos de exposición al aire. Mariana Zapién, ingeniera en alimentos, lo deja claro en su vídeo: “Cuando la carne se envasa, el oxígeno dentro de la carne va disminuyendo gradualmente, lo que transforma la mioglobina en metamioglobina, la cual provoca una coloración café”. Esto es normal y no indica que la carne esté en mal estado. Pero si el color es inusual, huele mal y la textura tampoco es normal, mejor desecharla.
Olor fuerte o desagradable
Notar un olor fuerte, intenso y desagradable es otra de las señales claras de que la carne está estropeada, puesto que en la carne fresca “el olor es suave, un pelín metálico por el hierro que contiene, pero agradable”, señala Mari Carmen.
Si el aroma te genera dudas y se percibe como agrio, desprende como un olor a amoníaco o produce una sensación similar a huevos podridos, es preferible no consumirla.
Textura viscosa o pegajosa
Al tocar la carne su textura también puede revelar si se encuentra en mal estado. Estos son los principales indicadores:
- Sensación babosa o resbaladiza.
- Superficie pegajosa.
- Carne muy blanda o pastosa.
- Falta de firmeza.
Presencia de moho
Y, por supuesto, la presencia de moho es una señal inequívoca de que la carne no es apta para consumo. Los indicadores de moho en la carne se perciben por:
- Presencia de manchas blancas, verdes, negras o azuladas.
- Puntos irregulares sobre la superficie.
- Zonas de aspecto polvoriento o algodonoso.
Si observas moho en una área pequeña, lo mejor es igualmente desechar la pieza por completo.
Fecha de caducidad y conservación
Por último, tanto la fecha de caducidad del envase como las condiciones de almacenamiento pueden influir directamente en la seguridad de la carne. Para cerciorarte del estado de la carne, comprueba las siguientes situaciones:
- Fecha de caducidad superada.
- Si la carne ha estado fuera del frigorífico durante horas, puede conllevar riesgos.
- Los envases abiertos durante demasiado tiempo pueden no ser aptos para consumo.
- La descongelación de la carne a temperatura ambiente puede dañar el alimento.
El truco definitivo para identificar la carne estropeada: el olor
El olfato es un sentido muy eficaz la hora de comprobar el estado de numerosos alimentos, entre ellos, la carne. Si bien en condiciones normales su aroma es neutro o apenas perceptible, cuando está mala el olor puede ser bastante desagradable, lo que se convierte en un claro indicador de su mal estado.
Olor de carne fresca:
- Su aroma es suave y prácticamente inexistente.
- La carne roja puede presentar un olor ligeramente metálico.
Olor de carne en mal estado:
- Presenta un olor fuerte y desagradable.
- Desprende un aroma ácido o rancio.
- Su olor persiste tras ventilarla.
Si el olor fuerte no desaparece minutos después de abrir el envase, significará que la carne no es segura para el consumo.
La textura es clave: “Si la carne está muy suave, no está en buen estado”
La textura de la pieza de carne también nos proporciona mucha información sobre el frescor del producto.
Así es la textura de carne en buen estado:
- Firme y consistente.
- Ligeramente húmeda a simple vista.
- Elástica al tacto.
En cambio, la textura de carne en mal estado suele tener estas características:
- Viscosa o babosa.
- Pegajosa incluso después de lavarla.
- Se deshace con facilidad.
- Libera líquidos espesos o lechoso.
Además, como indica Mari Carmen, experta en calidad de alimentos, “la carne en mal estado presenta una suavidad extrema”.
Ante cualquiera de estas señales lo más seguro para evitar riesgos es desechar la carne.
Errores comunes al comprobar la carne (y que debes evitar)
Ahora que ya sabes cómo puedes comprobar el estado de la carne, te dejamos algunos errores comunes que conviene evitar para no poner en riesgo tu salud por consumir carne en mal estado:
- No confíes solo en la fecha de envase, haz otras comprobaciones para asegurarte del buen estado del alimento.
- Evita lavar la carne para eliminar el mal olor.
- Deja de pensar que cocinar la carne elimina cualquier riesgo.
- No pruebes un pequeño bocado para comprobar que está bien, pues podría ocasionarte una intoxicación igualmente.
- No ignores las señales que te hemos detallado por miedo a desperdiciar comida.
Cuando se trata de salud alimentaria, la mejor decisión siempre es ser prudente. Si tienes dudas del estado de la carne, no la consumas.
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