Ensaladas saludables

Ni gazpacho ni salmorejo: la receta manchega que Núria Bartolomé recupera para refrescarse en verano

 
Alejandro Lingenti
Por Alejandro Lingenti. 23 julio 2026
Ni gazpacho ni salmorejo: la receta manchega que Núria Bartolomé recupera para refrescarse en verano
Imagen: @la_healthy_chefdemicasa
¿Ya nos sigues? Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Hay recetas de verano que no necesitan tomate, pepino ni una batidora llena de verduras para resultar refrescantes. En Alcázar de San Juan, en la provincia de Ciudad Real, se conserva una preparación humilde que convierte el limón, el huevo cocido y el agua fría en un plato ligero, ácido y sorprendentemente reconfortante. Se llama ensalada de limón, aunque por su textura y manera de servirse se acerca bastante a una sopa fría.

La creadora de recetas Núria Bartolomé —economista doméstica y apasionada de la cocina saludable, autora de La Healthy Chef de mi Casa— la ha recuperado en sus redes sociales después de descubrirla durante una visita a tierras manchegas. Bartolomé, que comparte habitualmente recetas fáciles, saludables y sin gluten, la presenta como su último descubrimiento y como una elaboración “súper refrescante, ligerita y fácil”.

“Esta ensalada de limón manchega es una ensalada de toda la vida de Alcázar de San Juan”, explica la cocinera. La receta que prepara procede de una familia de la localidad y mantiene los elementos esenciales del plato: cebolleta muy fina, zumo de limón, huevo cocido, comino, aceite de oliva virgen extra y abundante agua fría.

También te puede interesar: Receta de Ensalada de verano andaluza

Una receta de Alcázar de San Juan que ha pasado de abuelos a nietos

La ensalada de limón forma parte del recetario tradicional de Alcázar de San Juan, aunque continúa siendo poco conocida incluso en poblaciones cercanas. La información gastronómica local recoge que se prepara desde hace generaciones y que ha pasado “de abuelos a padres y a hijos”, con pequeñas variaciones en cada familia. Su presencia es habitual en las degustaciones populares de las fiestas y ferias de la localidad.

Su nombre puede desconcertar. No es una ensalada convencional formada por hojas, tomate o verduras troceadas, sino una mezcla caldosa que se sirve fría y se come con cuchara y pan. El limón aporta la acidez; el huevo, el cuerpo; la cebolleta, un punto crujiente; y el comino, ese aroma terroso tan ligado a numerosos platos de la cocina manchega.

Núria Bartolomé comienza picando la cebolleta muy fina y mezclándola con el zumo de limón y la sal. “El secreto está en que esté cortada muy pero muy fina”, remarca. Dejarla reposar unos minutos en el cítrico ayuda a que pierda parte de su intensidad y se integre mejor en el caldo.

La combinación de estos ingredientes responde a una cocina doméstica basada en productos sencillos, económicos y fáciles de conservar. Algunos también incorporan bacalao, aceitunas o incluso una combinación de lima y limón.

Ingredientes de la ensalada de limón manchega

Las cantidades pueden ajustarse según el grado de acidez deseado y la cantidad de agua que se añada. Para preparar aproximadamente cuatro raciones se necesitan:

  • 3 limones grandes
  • 4 huevos cocidos
  • 1 cebolleta tierna
  • 600 o 700 mililitros de agua muy fría
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita rasa de comino molido
  • Sal al gusto
  • Cubitos de hielo, opcionales
  • Pan para acompañar

La receta admite pequeñas modificaciones. Algunas versiones aumentan la cantidad de huevo para conseguir una textura más cremosa; otras incorporan atún, bacalao desalado, aceitunas o trozos de pan directamente en el recipiente. La base identificable sigue siendo la mezcla de limón, huevo, cebolleta, comino, aceite y agua fría.

Ni gazpacho ni salmorejo: la receta manchega que Núria Bartolomé recupera para refrescarse en verano - Ingredientes de la ensalada de limón manchega
Imagen: @la_healthy_chefdemicasa

Cómo preparar la ensalada de limón paso a paso

  1. Cocer los huevos. Coloca los huevos en un cazo con agua y cuécelos durante unos 10 minutos desde que empiece a hervir. Enfríalos, pélalos y separa algunas claras de sus yemas.
  2. Preparar la cebolleta. Pícala lo más fina posible y colócala en un tarro grande, una jarra o un recipiente con tapa. Exprime los limones, cuela el zumo para retirar las semillas y viértelo sobre la cebolleta. Añade sal y deja reposar unos minutos.
  3. Triturar el huevo. Reserva una parte de las claras. Tritura las yemas y algunos huevos enteros con un poco de agua fría hasta obtener una crema lisa, sin grumos. Bartolomé recomienda incorporar esta mezcla directamente al recipiente donde reposan el limón y la cebolleta.
  4. Añadir las claras. Pica las claras reservadas en trozos pequeños y agrégalas al tarro. De este modo, el plato conserva una parte cremosa y otra con pequeños tropezones.
  5. Incorporar el comino y el aceite. Añade el comino, “súper característico de esta receta”, según destaca Núria Bartolomé. Vierte el agua bien fría y el aceite de oliva virgen extra.
  6. Emulsionar. Cierra el recipiente y agítalo con energía para que el aceite se integre con el limón, el huevo y el agua. También puede mezclarse con unas varillas o una cuchara, aunque el tarro facilita una emulsión más uniforme.
  7. Servir muy fría. Déjala reposar en el frigorífico antes de llevarla a la mesa. “Cuando digo fría es incluso con hielo”, recomienda Bartolomé. La creadora de recetas aconseja acompañarla con pan, que considera prácticamente obligatorio para aprovechar el caldo.

Un plato ligero que debe conservarse en frío

La ensalada de limón resulta especialmente agradable en verano por su elevada proporción de agua y por la acidez del cítrico, que transmite una intensa sensación de frescor. El huevo cocido añade proteínas y grasas, mientras que el aceite de oliva virgen extra aporta untuosidad y evita que el conjunto resulte excesivamente ácido.

No obstante, no debe presentarse como un sustituto del agua ni como una fórmula especial contra la deshidratación. Es una receta fría y acuosa que puede formar parte de una comida veraniega, siempre acompañada de una hidratación adecuada.

Al llevar huevo cocido, conviene prepararla con utensilios limpios, mantenerla refrigerada y consumirla preferentemente el mismo día o dentro de las 24 horas siguientes. Si se sirve al aire libre, no debe permanecer durante periodos prolongados expuesta al calor.

Frente a la popularidad del gazpacho y el salmorejo, esta receta manchega ofrece otro modo de afrontar las altas temperaturas: pocos ingredientes, ninguna cocción más allá de los huevos y un sabor en el que la acidez del limón, el perfume del comino y la cremosidad de la yema forman una combinación inesperada. Un plato nacido en Alcázar de San Juan que vuelve a circular gracias a las redes sociales, sin perder su carácter familiar ni su sencillez original.

Si deseas leer más artículos parecidos a Ni gazpacho ni salmorejo: la receta manchega que Núria Bartolomé recupera para refrescarse en verano, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Recetas de ensaladas saludables.

Recetas que no te puedes perder
Escribir comentario
¿Qué te ha parecido el artículo?
Imagen: @la_healthy_chefdemicasa
Imagen: @la_healthy_chefdemicasa
1 de 2
Ni gazpacho ni salmorejo: la receta manchega que Núria Bartolomé recupera para refrescarse en verano