Un nuevo estudio demuestra que el azúcar del zumo no afecta igual al organismo que el de los refrescos

 
Por Marta Vicente, Editora Sénior. 12 mayo 2026
Compartir en:

Durante años, las recomendaciones nutricionales han colocado en el mismo saco el azúcar de un refresco y el presente de forma natural en un zumo de fruta. La Organización Mundial de la Salud (OMS), de hecho, clasifica ambos como “azúcares libres”, dando por hecho que el organismo los absorbe prácticamente igual. Pero una nueva investigación española acaba de cuestionar seriamente esa idea.

El trabajo, liderado por el Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (CEBAS-CSIC) y publicado en la revista científica Food & Function, concluye que el azúcar del zumo de naranja 100 % no provoca la misma respuesta metabólica que el de una bebida azucarada, incluso cuando ambas contienen exactamente la misma cantidad de azúcar. La diferencia está en un concepto que cada vez gana más peso en nutrición: la matriz alimentaria.

Así comprobaron que el zumo natural no actúa como un refresco

Los investigadores quisieron averiguar si el organismo reaccionaba igual ante los azúcares de un zumo natural que frente a los mismos azúcares añadidos artificialmente a una bebida. Para comprobarlo, realizaron un ensayo cruzado con 25 hombres jóvenes y sanos.

Cada participante consumió cuatro bebidas diferentes de 300 mililitros: zumo de naranja 100 %, una bebida con un 50 % de zumo, una bebida con azúcares añadidos y sin zumo y una solución glucosa utilizada como control.

Las tres primeras contenían exactamente 25 gramos de azúcar, con la misma combinación de glucosa, fructosa y sacarosa. La gran diferencia estaba en la presencia o ausencia de los compuestos naturales de la naranja.

Los resultados sorprendieron a los investigadores, y es que en apena 15 minutos después de beberlas, aquellos que habían tomado el zumo natural mostraban niveles de glucosa en sangre significativamente más bajos que los que habían consumido la bebida azucarada. Además, el pico máximo de glucosa también fue menor.

En resumen, el azúcar llegaba más lentamente a la sangre cuando procedía del zumo natural.

La “matriz” de la fruta: la clave que explica el fenómeno

Los científicos explican que el efecto no depende solo de la cantidad de azúcar, sino del “entorno” en el que ese azúcar viaja dentro del alimento. En el caso del zumo natural, la naranja aporta compuestos bioactivos que modifican la forma en que el organismo procesa la glucosa. Entre ellos destacan los polifenoles, como la hesperidina, los minerales, como el potasio, el calcio o el magnesio, los restos de fibra y la propia acidez del zumo. Todo este conjunto forma lo que se denomina “matriz alimentaria”.

Según el estudio, algunos de estos compuestos interfieren en los transportadores intestinales responsables de absorber glucosa, mientras que otros ralentizan el vaciado gástrico, haciendo que el azúcar pase al intestino de forma más progresiva.

El investigador principal del trabajo, Francisco A. Tomás-Barberán, lo resumió así: “La gente suele asumir que, dado que el zumo de fruta contiene azúcares naturales, debe comportarse igual que una bebida azucarada. Nuestros resultados demuestran claramente que no es así. La estructura de los alimentos importa”.

No todos los organismos reaccionan igual ante el azúcar

Una de las cosas que más llamó la atención de la investigación es que no todos los participantes reaccionaron igual. Los científicos identificaron dos perfiles metabólicos distintos: los llamados “respondedores altos”, que mostraban picos de glucosa mucho mayores con bebidas azucaradas; y los “respondedores bajos”, cuya glucosa apenas variaba entre unas bebidas y otras.

En los primeros, el zumo natural sí marcaba una diferencia importante al suavizar la subida de azúcar en sangre. En cambio, en los segundos, el efecto era mucho menos evidente.

Este descubrimiento abre la puerta a un enfoque mucho más personalizado de la nutrición. Los autores plantean que quizá las recomendaciones generales no sirven igual para todo el mundo y que cada organismo procesa los alimentos de manera diferente. La metabolómica —la técnica utilizada para analizar los compuestos presentes en sangre— mostró además diferencias importante en cómo cada persona metabolizaba los polifenoles del zumo.

¿Quiere decir esto que el zumo natural es “saludable” sin límites?

No exactamente. Los investigadores dejan claro que el estudio no pretende afirmar que el zumo pueda consumirse sin moderación ni sustituir a la fruta entera. El trabajo se centró únicamente en la respuesta glucémica y se realizó en hombres jóvenes y sanos, por lo que todavía falta comprobar si los resultados serían iguales en personas mayores, con diabetes o con enfermedades metabólicas.

Aun así, los resultados obtenidos sí cuestionan una idea muy extendida: que todos los azúcares producen exactamente el mismo efecto en el organismo. La nutricionista británica Carrie Ruxton explica que “la matriz del zumo de naranja natural ralentiza la absorción de los azúcares, creando un aumento más gradual de los niveles de glucosa en sangre”. Según señala, esto puede traducirse en una liberación de energía más sostenida, especialmente en el desayuno.

Además, recuerda que el zumo natural aporta vitamina C, potasio y compuestos antioxidantes asociados con beneficios cardiovasculares y cognitivos.

El contexto del alimento importa más de lo que se creía

El estudio del CEBAS-CSIC se suma a otras investigaciones recientes que ponen el foco en cómo influye la estructura completa de los alimentos sobre el metabolismo.

Durante décadas, gran parte de las recomendaciones nutricionales se han basado casi exclusivamente en contar calorías, grasas o gramos de azúcar. Sin embargo, cada vez más expertos defienden que el contexto alimentario importa tanto como el nutriente aislado. No es lo mismo consumir azúcar dentro de una fruta o un zumo natural rico en compuestos bioactivos que ingerirla en un refresco ultraprocesado.

Y tampoco todas las personas responden igual. Ese cambio de paradigma podría transformar la forma en que se diseñan las guías dietéticas.

Si deseas leer más artículos parecidos a Un nuevo estudio demuestra que el azúcar del zumo no afecta igual al organismo que el de los refrescos, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Nutrición y salud.

Compartir en:
Recetas que no te puedes perder
Volver arriba ↑