Receta de Strawberry Shortcake: la tarta de fresas y nata japonesa que conquista por su textura esponjosa y sabor irresistible

 
Por The Velvet Taste, Grupo de chefs pasteleros y nutricionistas. 30 abril 2026
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En los últimos años, las tartas japonesas se han convertido en una auténtica tendencia mundial y han revolucionado la repostería por su textura única, su ligereza irresistible y su estética impecable. Famosas por sus bizcochos esponjosos, suaves como una nube, y por decoraciones delicadas que resaltan la frescura de cada ingrediente, estas creaciones enamoran a primera vista… y aún más al primer bocado.

Inspiradas en la filosofía japonesa del equilibrio y la armonía, combinan dulzor sutil, elegancia visual y una suavidad sorprendente que las hace diferentes a cualquier otra tarta. No es casualidad que cada vez más personas quieran probar el postre japonés que está conquistando el mundo. A continuación, descubre la receta paso a paso de esta tarta de fresa y nata japonesa para prepararla en casa y sorprender con un dulce original y muy bonito.

10 comensales 1h 30m Dificultad media
Características adicionales: Coste barato
Ingredientes para hacer Strawberry Shortcake: la tarta de fresas y nata japonesa que conquista por su textura esponjosa y sabor irresistible:
  • Para el bizcocho: s
  • 4 huevos s
  • 120 gramos de azúcar s
  • 200 mililitros de leche s
  • 100 gramos de mantequilla s
  • 240 gramos de harina s
  • 14 gramos de polvo de hornear s
  • 1 chorro de esencia de vainilla s
  • Para el chantilly: s
  • 250 mililitros de crema de leche 32 % grasa s
  • 60 gramos de azúcar glas s
  • 1 chorro de esencia de vainilla s
  • 250 gramos de fresas s
  • Mermelada de fresa c/n s

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Cómo hacer Strawberry Shortcake: la tarta de fresas y nata japonesa que conquista por su textura esponjosa y sabor irresistible:
1

Para preparar el bizcocho base comienza colocando los huevos en el bol de la batidora junto con el azúcar. Bate a velocidad alta hasta que la mezcla triplique su volumen y se forme una espuma blanquecina con textura ligera, llegando al punto cinta o punto letra.

2

En otro recipiente derrite la mantequilla, solo hasta que se funda sin llegar a hervir. Mézclala con la leche, esencia de vainilla y remueve bien con un batidor de globo o un tenedor.

3

Vierte esta mezcla líquida sobre los huevos montados y bate a velocidad baja apenas para que se integre sin perder aire.

4

Coloca un colador sobre el bol y tamiza la harina junto con el polvo de hornear. Cierne solo la mitad de estos ingredientes secos y mezcla dando movimientos envolventes usando una espátula de goma, cuidando de mantener la ligereza de la masa.

5

Vierte la preparación en un molde de unos 18 cm de diámetro, previamente forrado con papel manteca para facilitar el desmolde.

6

Hornea a 175 °C durante unos 45 minutos, o hasta que al insertar un palillo este salga limpio. Una vez listo, retira el bizcocho del horno, deja enfriar y desmolda. Corta primero la capa superior para retirar la “pancita” formada durante el horneado y, luego, divide el bizcocho en dos partes iguales para montar la tarta.

7

Para el relleno y la decoración, prepara una crema chantilly batiendo la nata con azúcar glas previamente tamizada y un chorrito de esencia de vainilla. Utiliza el accesorio de globo y bate hasta que se formen picos suaves, deteniéndote en ese punto para evitar que la crema se corte.

8

Termina de batir removiendo manualmente el batidor de globo hasta que se formen picos firmes. Hazlo con cuidado, porque según la crema que utilices puede cortarse rápidamente si se sobrebate.

9

Coloca la crema chantilly en una manga pastelera y comienza a montar la tarta. Extiende una capa de chantilly sobre la primera parte del bizcocho y distribuye láminas de fresa encima. Cubre con más chantilly y coloca la segunda capa de bizcocho, ajustando bien. Cubre toda la superficie y los laterales con chantilly y alisa con una espátula de codo o un cornet, trabajando rápido para mantener la textura.

10

Decora con la manga pastelera utilizando una boquilla de estrella para formar detalles en los bordes superiores e inferiores. Finaliza con un toque de mermelada de fresa y fresas frescas en la superficie. ¡A disfrutar!

Si te ha gustado la receta de Strawberry Shortcake: la tarta de fresas y nata japonesa que conquista por su textura esponjosa y sabor irresistible, te sugerimos que entres en nuestra categoría de Recetas de tartas.

Tips para una tarta de fresas y nata japonesa perfecta

El secreto de este pastel está en la delicadeza de cada paso. Al batir los huevos con el azúcar, asegúrate de alcanzar un punto cinta bien marcado, porque esa espuma será la que dé la esponjosidad característica al bizcocho.

La crema chantilly merece atención especial: la nata debe tener al menos un 32 % de grasa, ya que esa concentración es la que permite formar una espuma estable, donde las burbujas de aire quedan atrapadas gracias a la grasa y las proteínas de la leche. Si lo prefieres, también puedes recurrir a un preparado en polvo para chantilly.

En el momento de cubrir el pastel trabaja con rapidez, alisando con la espátula para conservar la frescura de la crema. Para decorar, llena la manga pastelera poco a poco; así evitas que el calor de la mano derrita la crema y provoque que se corte.

Valor nutricional

(por comensal)

  • Calorías: 0,3 ,850 kcal
  • Proteínas: 6 g
  • Grasas: 23 g
  • Carbohidratos: 4 g
  • Fibra: 1 g
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