Más allá de la mona de Pascua: 7 platos típicos catalanes de Semana Santa que no te puedes perder

 
Por Marta Vicente, Editora Sénior. 31 marzo 2026
Compartir en:
Imagen: El Periódico / Òscar Gómez

La Semana Santa en Cataluña no solo se vive en las calles o en las pastelerías con la famosa mona de Pascua. También se saborea en casa, alrededor de la mesa, con recetas que llevan siglos formando parte de la tradición gastronómica de estas fechas.

Durante la Cuaresma y los días previos a Pascua, la cocina catalana se llena de platos muy característicos que nacieron de antiguas costumbres religiosas, como evitar la carne, pero que hoy siguen conquistando por su sabor y su historia. El bacalao, las espinacas, los dulces fritos o los bollos festivos se convierten en protagonistas de un recetario que mezcla sencillez, producto local y tradición familiar. Desde guisos de vigilia hasta dulces que solo se preparan en esta época del año, estos platos forman parte de la memoria culinaria de muchas casas catalanas.

Si quieres descubrir qué se come realmente en Cataluña durante la Semana Santa, más allá de la mona de Pascua, estos siete platos típicos son un buen punto de partida.

También te puede interesar: Platos típicos de España

Bacalao a la llauna: un clásico que nunca falla

El bacalao es, sin duda, uno de los grandes protagonistas de la cocina de Cuaresma en toda España, cuando la carne queda prohibida según la tradición cristiana.

En Cataluña se prepara de formas que destacan su sencillez y sabor, como el popular bacalao a la llauna, que se hace con lomos de bacalao desalado enharinados y fritos para, luego, hornearse en una bandeja de metal (llamada llauna en catalán) con un sofrito de ajo, perejil, pimentón y vino blanco.

Esta receta, a veces, se acompaña de alubias blancas o verduras de temporada. El resultado es un plato muy sabroso, con matices ahumados y perfecto para disfrutar acompañado de un pan crujiente y una copa de vino blando.

Imagen: El Periódico / MANU MITRU

Potaje de vigilia: el guiso más reconfortante

El potaje de vigilia es uno de esos platos que casi cualquier persona en España asocia con Semana Santa, pero en Cataluña se disfruta con un toque propio. Tradicionalmente, se sirve los viernes de Cuaresma y su base está en garbanzos cocidos con espinacas y bacalao en salazón, con un punto aromático de pimentón, ajo y laurel. En ocasiones, también se le añade huevo duro para darle un toque extra de sabor y color.

Además de nutritivo y perfecto para días fríos, este guiso representa la cocina de aprovechamiento y la tradición familiar. Es una receta que ha ido pasando de generación en generación como símbolo de la vigilia cuaresmal.

Espinacas con pasas y piñones: guarnición que sorprende

Aunque no siempre aparecen como plato único en los menús, las espinacas con pasas y piñones son una combinación muy arraigada en la gastronomía catalana de Semana Santa.

Muchas familias lo disfrutan como plato principal durante la vigilia, pero también se puede servir junto con bacalao o dentro de otras preparaciones saladas. La mezcla de las espinacas salteadas con pasas y piñones crea un contraste de sabores —dulce y terroso— muy típico de la cocina casera catalana que sorprende a cualquier paladar. Es, además, una receta muy rápida de hacer y saludable, lo que la hace ideal para quienes prefieren algo ligero pero lleno de sabor.

Torrades de Santa Teresa: las torrijas catalanas

Si tuviéramos que elegir un dulce catalán que compite con la torrija, sin duda, ese serían las torrades o tostadas de Santa Teresa.

Este postre tiene un origen religioso y bastante antiguo, y se prepara con pan del día anterior que se remoja en leche aromatizada con limón y canela, se pasa por huevo batido y se fríe hasta quedar bien dorado y crujiente.

Aunque se parece mucho a las torrijas de otras regiones de España, su identidad catalana viene dada por su nombre y tradición local (en honor a Santa Teresa de Jesús) y por cómo se suele servir, a veces acompañado de fruta, mermelada o miel.

Panadons: las empanadillas más tradicionales

Los panadons son unas empanadas de masa fina típicas de la zona de Lleida y las comarcas de Ponent, profundamente ligadas a la tradición culinaria de la Cuaresma y la Semana Santa catalana.

Tradicionalmente, el relleno más clásico es el de espinacas salteadas con pasas y piñones pero, con el paso del tiempo, han surgido muchas otras versiones igual de populares. Hoy en día es habitual encontrarlos rellenos de calabaza, cabello de ángel, manzana o boniato, lo que aporta un toque dulce y los convierte también en un excelente postre o merienda.

Más allá de su valor gastronómico, representan también una tradición muy arraigada en las casas y panaderías de Lleida, donde cada familia suele tener su propia receta. Durante la Semana Santa, no es raro ver bandejas llenas de panadons recién hechos, listos para acompañar las comidas festivas o disfrutarse en cualquier momento del día.

Tortell de Rams: el dulce del Domingo de Ramos

No solo es tradición comer roscón el día de Reyes. En Cataluña también existe la costumbre de disfrutar de un dulce muy parecido al comienzo de la Semana Santa. Se trata del tortell de Rams, un bollo típico del Domingo de Ramos, la jornada que marca oficialmente el inicio de estas celebraciones.

Decorado con fruta confitada y azúcar, y a menudo relleno de nata, crema o cabello de ángel, este tortel tiene un fuerte valor simbólico: recuerda la entrada de Jesús en Jerusalén y forma parte de las tradiciones familiares del día. Es habitual que padrinos lo regalen a sus ahijados después de la bendición de las palmas.

Con su masa esponjosa y ligeramente aromática, el tortell de Rams se convierte además en una excusa perfecta para reunirse alrededor de la mesa. Muchos lo acompañan con chocolate caliente o un poco de nata montada, convirtiéndolo en uno de los dulces más esperados de la Semana Santa catalana.

Buñuelos de viento o de Cuaresma

Los buñuelos de viento o bunyols también tienen su lugar en Cataluña durante la Semana Santa, especialmente al inicio de la Cuaresma o el Jueves Santo.

Estos buñuelos ligeros y esponjosos se elaboran con una masa de harina, huevos, agua o leche y se fríen hasta inflarse, quedando huecos por dentro. Su nombre en catalán puede variar, pero la tradición de comerlos en estas fechas está bien establecida.

Se pueden disfrutar simples, espolvoreados con azúcar, o, en versiones más modernas, rellenos de crema, chocolate o crema catalana, ideales para terminar las comidas de fiesta con un dulce delicioso.

Si deseas leer más artículos parecidos a Más allá de la mona de Pascua: 7 platos típicos catalanes de Semana Santa que no te puedes perder, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Otras recetas.

Compartir en:
Recetas que no te puedes perder
Volver arriba ↑