Chaysavanh Manichanh, experta en microbiota: “El café reduce la inflamación y es bueno para las bacterias intestinales”
El café forma parte de la rutina diaria de millones de personas y suele ocupar el debate nutricional por la cafeína que contiene. Sin embargo, una parte creciente de la investigación científica está mirando hacia otros componentes de esta bebida y, especialmente, hacia lo que sucede cuando entran en contacto con los microorganismos que viven en nuestro intestino.
Chaysavanh Manichanh, doctora en Bioquímica y Microbiología y responsable del grupo de Investigación en Microbioma del Vall d'Hebron Instituto de Investigación (VHIR), ha destacado en una entrevista con National Geographic que existen estudios según los cuales “el café está asociado a una reducción de la inflamación”.
Esto no significa que beber café cure enfermedades, está claro, pero sí abre una interesante vía para comprender cómo determinados alimentos pueden modificar nuestra microbiota y, a través de ella, algunos procesos relacionados con la salud.
El café también influye en las bacterias del intestino y la ciencia explica por qué
La microbiota intestinal está formada por una enorme comunidad de bacterias, virus, hongos y otros microorganismos. Su composición no es idéntica en todas las personas y está condicionada por la genética, la edad, los medicamentos, el entorno, el estilo de vida y, de forma muy importante, la alimentación, según explica el propio Vall d'Hebron Instituto de Investigación.
Manichanh lleva años estudiando precisamente la relación entre dieta y microbioma. Una investigación de su equipo realizada con población española y publicada en Nature observó que un mayor consumo de frutas, verduras y frutos secos se asociaba con una mayor diversidad microbiana, mientras que los cereales refinados mostraban la relación contraria.
El café resulta especialmente interesante porque contiene numerosos compuestos bioactivos, entre ellos polifenoles, compuestos químicos naturales de origen vegetal que destacan por su potente acción antioxidante y antiinflamatoria. Una parte de estos compuestos llega al intestino y puede interactuar con las bacterias que allí viven.
La bacteria que aparece hasta 8 veces más en el intestino de quienes toman café
Uno de los descubrimientos más llamativos de aquel trabajo tuvo como protagonista a una bacteria llamada Lawsonibacter asaccharolyticus. Su abundancia era considerablemente mayor entre quienes bebían café que entre quienes prácticamente nunca lo consumían.
La asociación no fue pequeña: la abundancia mediana de esta bacteria llegó a ser entre 4,5 y 8 veces superior en los grandes consumidores de café respecto a los no consumidores, dependiendo de la cohorte estudiada. Además, los investigadores cultivaron Lawsonibacter asaccharolyticus en laboratorio y observaron que añadir café favorecía su crecimiento.
Hay otro detalle especialmente interesante: el efecto se observó también utilizando café descafeinado. Esto sugiere que la relación con el microbioma no depende exclusivamente de la cafeína y dirige la atención hacia otros componentes de la bebida.
Una investigación publicada en Nutrients sobre café, microbiota y función intestinal coincide en que las evidencias disponibles apuntan a que esta bebida puede modular la composición y actividad de las comunidades microbianas intestinales, aunque todavía quedan muchas preguntas por responder.
El nuevo estudio relaciona el café con una menor inflamación en personas con enfermedad intestinal
La relación adquiere aún más interés con un trabajo publicado en 2026 en la revista científica Gut, firmado por investigadores del Vall d'Hebron y encabezado por Luis Mayorga y Arnau Noguera Segura, con Manichanh entre sus autores. El estudio investigó cómo la alimentación, el microbioma y determinados procesos inflamatorios se relacionan en personas con enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa.
Participaron 198 adultos: 100 controles sanos, 49 personas con enfermedad de Crohn y 49 con colitis ulcerosa. Los investigadores encontraron que una alimentación con mayor presencia de fibra, frutas, verduras y frutos secos estaba relacionada con una mayor diversidad microbiana.
El café apareció también entre los alimentos de interés. En los participantes con enfermedad de Crohn, su consumo se relacionó con una menor actividad inflamatoria a través de determinadas especies bacterianas y metabolitos. En la colitis ulcerosa, el consumo de frutas y café se asoció con menores niveles de marcadores inflamatorios mediante una mayor riqueza microbiana y una menor disbiosis
Los resultados ayudan a entender la frase de Manichanh, pero requieren prudencia: una asociación no demuestra que tomar más café vaya a reducir necesariamente la inflamación en cualquier persona, y mucho menos que pueda sustituir un tratamiento médico.
La conclusión más interesante va más allá de una taza de café. La alimentación proporciona continuamente sustancias que los microorganismos intestinales utilizan y transforman. Por eso, Manichanh insiste en la importancia de una dieta variada, especialmente rica en alimentos vegetales y fibra.
El café podría ser una pieza más de ese complejo puzle y demuestra hasta qué punto lo que comemos y bebemos puede dejar una huella reconocible en nuestra microbiota.
Si deseas leer más artículos parecidos a Chaysavanh Manichanh, experta en microbiota: “El café reduce la inflamación y es bueno para las bacterias intestinales”, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Nutrición y salud.
Estudio POP: hábitos alimenticios y microbioma intestinal de la población española / https://manichanh.vhir.org/POP/es/
