Samantha Vallejo-Nágera, chef: “Con este truco aprovecho el arroz del día anterior y preparo unas bolitas crujientes de risotto”
Es bastante habitual que, después de una comida en casa, termine sobrando arroz o incluso un buen plato de risotto del día anterior, ya sea porque hemos cocinado de más o porque siempre calculamos “un poco por si acaso”. Lo cierto es que este tipo de preparaciones se guardan con frecuencia en la nevera y, la mayoría de veces, acaban recalentadas en el microondas o directamente olvidadas e incluso desechadas.
No obstante, cada vez hay más ideas para darles una segunda vida y convertir esas sobras en algo completamente distinto. Una de ellas llega de la mano de la chef y exjurado de 'MasterChef', Samantha Vallejo-Nágera, que ha compartido un sencillo truco para reaprovechar el risotto del día anterior y convertirlo en unas deliciosas bolitas crujientes que cambian por completo la forma de disfrutarlo. Una propuesta rápida y casera, ideal para pasar de un plato que parecía repetido a un aperitivo de lo más original y sabroso.
El truco de Samantha: transformar el risotto sobrante en bolitas crujientes
¿Has cocinado risotto el día anterior y te ha sobrado? Si es así, en lugar de recalentarlo en el microondas como haríamos habitualmente, Samantha propone en su vídeo de Instagram reinventarlo con una receta sencilla pero riquísima: “Como ayer sobró risotto, os dejo un truco para reutilizarlo que me encanta y que hacemos muchísimo en casa”, explica la chef.
Su idea es simple pero muy resultona, se trata de convertir el arroz cremoso sobrante en unas pequeñas bolitas compactas que, tras pasar por calor, adquieren una textura crujiente por fuera y suave por dentro.
El resultado, según la propia Samantha, es una nueva manera de disfrutar un plato muy popular: “El arroz queda crujiente y es una forma distinta de disfrutarlo al día siguiente”.
Cómo hacer las bolitas de risotto paso a paso
El arroz es uno de los alimentos más recurridos en las cocinas, ya sea en paella, arroz tres delicias, risotto o arroz blanco, suele aparecer en grandes cantidades que, a menudo, sobran. Samantha lo sabe bien y por eso su propuesta se sumar a una larga lista de ideas para reaprovecharlo.
La receta que propone la chef no tiene mucha complicación y es aptar para cualquier nivel de cocina. El proceso parte de un molde para repostería o una bandeja con huecos:
- Con la ayuda de una cuchara o un sacabolas, coge el risotto ya frío del día anterior.
- Coloca pequeñas porciones de risotto en los distintos huecos del molde.
- Compáctalos ligeramente para que mantengan la forma.
- Hornea de 12 a 15 minutos a 180-200 ºC o hazlos en una plancha caliente si quieres potenciar aún más la textura crujiente.
La clave, según la cocinera, está en estar atento a su color y retirar las bolitas de risotto del calor justo cuando empiezan a dorarse por fuera. Después, solo queda dejar enfriar un poco y servir para disfrutarlas.
Un aperitivo sencillo, versátil y muy sabroso
El resultado final son unas bolitas pequeñas doradas que funcionan a las mil maravillas como aperitivo, entrante o incluso acompañamiento de otros ingredientes en cualquier plato.
Su versatilidad es uno de sus puntos fuertes, ya que puedes servirlas solas, acompañadas de una salsa ligera, o como parte de una mesa de picoteo.
También puedes personalizar la receta de Samantha a tu gusto o adaptarla a lo que tengas en la nevera. Por ejemplo, si quieres que el interior tenga un toque más cremoso, puedes introducir un pequeño dado de queso en el centro de cada bolita antes de hornearlas. Al fundirse, el resultado recuerda a los clásicos arancini italianos, pero con una elaboración mucho más sencilla.
Otra opción interesante es jugar con los sabores del propio risotto. Si te ha sobrado uno de setas, puedes potenciar ese sabor añadiendo un poco de queso curado rallado o unas hierbas como tomillo o romero antes de formar las bolitas. Si el arroz era de marisco, con unas gotas de limón o una salsa suave tipo alioli quedarán de lujo.
Además, este tipo de recetas encajan muy bien en reuniones familiares o comidas informales, donde la presentación y la practicidad son claves.
Cocina de aprovechamiento: una tendencia cada vez más necesaria
Más allá de la receta, este tipo de preparaciones conectan con una realidad muy presente hoy día en todos los hogares: el desperdicio alimentario.
En España, según datos recientes del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación cada persona tira a la basura más de 24 kilos o litros de alimentos al año, y una parte importante corresponde a comida ya cocinada que no se reutiliza.
Este contexto ha impulsado el interés por la cocina de aprovechamiento, una práctica tradicional que muchas familias ya llevaban a cabo, pero que ahora vuelve cada vez con más fuerza gracias a las redes sociales y chefs mediáticos como Samantha.
En la misma línea de aprovechar al máximo cada ingrediente, el nutricionista Pablo Ojeda pone el foco en las partes del pollo que a menudo se descartan sin pensar en su valor, recordando que pueden tener un interés nutricional importante si se aprovechan bien. Y también desde la cocina profesional, el chef Dani García defiende la idea no desperdiciar nada del pollo asado, sino aprovechar sus carcasas y restos para elaborar otras preparaciones como fondos caseros o cremas muy sabrosas y nutritivas.
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